Tuesday, March 30, 2010

El Montro


Los dominicanos pasamos por fases en cuanto al uso de ciertos apodos. En el sector de los servicios existen muchos individuos que para halagar a sus clientes lo llaman por uno de esos motes que estén de moda en el momento.
Recuerdo que cuando estuve en el país a principio de la decada pasada fui a un Car Wash, y el jovencito que me estaba lavando el auto no dejaba de llamarme Montro. Montro p'aquí, Montro p'allí. A mí el nombrecito no me engradecía ya que no le hallaba sentido, en cambio a otros cuando le dicen: "Tú eres un montro!" Se le sube esa autoestima a mil.
Cuando visité a mi barbero en el Bronx me topé con este graffiti, dedicado al Montro. A mí siempre me gusta estudiar esas paredes. Ellas casi siempre reflejan un poco de la personalidad de los muertos. Viendo ésta, sin conocer a Charlie, sin problemas puedo inferir que era dominicano, si la bandera no estuviera el apodo me bastaría para saber de dónde viene.
Según su apodo puedo inferir que el tipo era muy bueno en algo, ya que no a todo el mundo le queda ese mote. Por el gorro que lleva puesto podría pensar que fue veterano de guerra, o quién sabe, tal vez murió en ella y ese desierto que aparece tras él simboliza su muerte. Aunque si lo juzgo por su edad dudo de que ese haya sido el caso. Como usualmente a uno lo dibujan con sus pertenencias, es posible que el perro que aparece con él haya sido el suyo, podría también darse el caso que ambos ahora estén juntos en el más p'allá.
Para ganarse la distinción de aparecer en alguna pared en los barrios de esta ciudad hay que ser conocido, querido y respetado por la gente que vive en los alrededores y también como requisito hay que morir trágicamente.
Dudo mucho que yo algún día aparezca en una de esas paredes, donde vivo pocos me conocen y no creo que esta vida tan intrascendente sea merecedora de tantas latas de pintura.

1 comment:

Sirélula said...

He looks like Sgt. Slaughter..