Sunday, February 28, 2010

No me robes la bicicleta


Cuando niño uno de mis grandes temores era el de que me robaran la bicicleta. Mis padres nunca me compraron una cadena para asegurarla mientras la dejaba en algún lugar y me iba a jugar. Entonces cada vez que la arrinconaba tenía que estar pendiente a ésta todo el tiempo. Esto por suerte cambiaba cuando la bicicleta se iba poniendo vieja y yo le perdía el amor, ahí sí quería que me la robaran para que me compraran una nueva, pero los ladrones no se andan robando cualquier cosa, entonces nunca me hicieron el favor.
El otro día vi que alguien encadenó su bicicleta a una de las barras del tren. Esta bici estaba viejísima y con la pintura descascarada. El dueño estaba durmiendo, al parecer no quería despertarse y encontrarse con la sorpresa de que alguien la había tomado. Así somos, cada quien, dependiendo de lo que le cuestan las cosas, le otorgan su valor.

1 comment:

Zabeton 2.0 said...

Y ese tieto en el medio?