Tuesday, December 15, 2009

Los delincuentes se la saben todas


Cuando era niño nunca me gustaron las pistolas o las ametralladoras de colores, se veían muy falsas. Al llegar a Nueva York me sorprendí cuando supe que era ilegal vender pistolas de juguetes que parezcan de verdad. Empecé a reflexionar sobre el asunto y le veo la lógica, con tanta gente que sueña cada día con asaltar a alguien o robarse un banco, creo que está bien que sea así, la ley se la pone un poco difícil a esos que no tienen dinero para comprarse una de verdad.
Viendo las cosas desde la perspectiva de los niños no sé realmente qué variaciones psicológicas puede causar el jugar con una pistola que se ve falsa con una que se vea de verdad.
Este anuncio que vi en una estación de tren le dio otro giro a la tuerca, con él me enteré que algunos delincuentes para desconcertar a la policía y a cierta gente, ahora pintan sus armas de verdad de otro color para que estas parezcan de juguete. Tremenda paradoja.

Bed Bugs

Bed Bug, en español se le dice chinche, en dominicano se le dice chincha. No sé cómo de una 'e' pasamos a una 'a', pero así es que casi diez millones de personas lo dicen, bueno diez millones menos una porque hace año y pico después de una conversación en el blog de un pana me di cuenta que no se dice chincha, que se dice chinche. Por alguna extraña razón me gusta más el sonido de chincha que el de chinche. Quién sabe si República Dominicana por ser un país machista por excelencia haya decidido cambiarle de sexo a este insectito tan desgraciado.

El los últimos años Nueva York ha sido azotado por esta epidemia cojunuda. Estos bichitos no perdonan ninguna clase social, en casa de ricos y pobres se han dado banquete. Cuando ellos se acuestan con las patas abiertas frotándose las barrigas sueñan con carnitas tiernas, preferiblemente de piel blanca, "Oh la la." Se les oye decir.

Para eliminarlos hay que incurrir en muchísimos gastos y trabajar más que el mismo diablo. El ciudadano común no puede con ellos, es casi imposible, para esta difícil tarea se requiere de la ayuda de exterminadores. Gracias a esto se ha formado un negocio muy lucrativo en NY, ya los exterminadores no pasan verguenza matando cucarachitas, ahora cuando salen a eliminar estos bichos superpoderosos, la gente los mira como héroes, como superhombres.

Este letrero que puso una compañía que vende protectores de cama me ha llamado mucho la atención. Lo colocaron cerca de Times Square, una de las zonas más visitada de la ciudad. Me imagino lo que pensarán los turistas al ver la imagen de ese bicho gigante. También me causa curiosidad saber lo que piensan los dueños del bar de bailarinas exóticas que está localizado bajo el gran letrero? Pensarán los clientes calenturientos que entrar a este negocio que le van a chupar la sangre?

Sunday, December 06, 2009

La goma y el palito

Yo solía creer que el jueguito de muchos niños dominicanos, ese de correr por la calle pegándole con un palito a una goma o aro de bicicleta, era un juego netamente dominicano. Por lo que vi en la película de Hitchcock, Rebecca, este juego también los jugaban los niños de Monte Carlo en los años cuarenta. Como no he vivido en otra parte del mundo y mi ignorancia es infinita, me imagino que este juego también ha sido practicado en otras partes del mundo y que no es un juego autóctono de mi país como yo ingenuamente solía pensar.

Cruising




Tengo que admitir que tengo una fascinación con las películas viejas que fueron filmadas en NY. Hace poco vi la película llamada Cruising. En esta Al Pacino es un policía que tiene que encontrar a un asesino en serie. Su misión es infiltrarse en la subcultura leather y visitar los bares gays del Meat Packing District para capturar al asesino de homosexuales. El director de este film es quien dirigió The French Connection y El Exorcista.
Ciertas escenas me llamaron mucho la atención y las capturé para así compartirlas con algunos de ustedes. La primera imagen es de una escena que ocurre en una tienda del Village, Pacino se dio cuenta que muchos de los que frecuentaban los bares gays llevaban consigo un pañuelo, a veces era rojo, verde, azul o amarillo. Entonces el le preguntó al dueño de la tienda acerca de su significado. El azul tenía que ver con blowjobs o mamadas, si llevabas la bandana en el bolsillo izquierdo eso quería decir que querías dar la mamada y si lo llevabas en el derecho lo contrario. El pañuelo verde tenía que ver con los hustlers y los compradores, si lo llevabas en la izquierda quería decir que estabas vendiendo alguna mercancia y si lo llevabas en la derecha, que querías comprar. El amarillo tenía que ver con los golden showers, o mejor dicho si estabas interesados en que te orinaran encima o lo contrario.
Las últimas imágenes tienen que ver con esa gente que se pone en las calles con una mesita y tres cartas, entonces los interesados en ganarse un billetito tienen que adivinar después de que barajan las cartas donde está la roja o la negra. En esos tiempos, en los años ochenta a esta gente se les veía también en la zona del Village, ahora sólo se les ve Uptown. Yo los veo a cada rato en el Bronx en Fordham Road.