Wednesday, April 29, 2009

Ser chiquito tiene sus ventajas


Hoy me senté un ratito en un parque del Bronx, sobre la grama vi a una parejita en sus treinta y pico comiéndose a besos, en algunos instantes parecía que no tenían dinero para el motel. En sus mentes, en el parque no había chiquillos, no había nadie, sólo estaban ellos.[Me dio un poco de envidia el asunto, me hizo recordar los viejos tiempos. Me hacen falta esos besos de parque en verano, esas citas en las que no se gasta nada, sólo saliva y muelas.]

También pude ver a una madre de muy baja estatura que aprovechó el cochecito de su hija para sentarse en él y contemplar, sólo contemplar.

Youtube Cristiano


Cuando vi esta calcomanía al salir de un edificio, lo que más me llamó la atención fue ver ese anacronismo de Cristo en la Internet.
Después que llego a casa y entro a la página fue que pude percibir que los individuos hasta el logo de Youtube habían plagiado. Al parecer se le olvidó el manda-y-miento que dice: "No robar."

Monday, April 27, 2009

No se lo diga a nadie


Hoy bajando por las escaleras de un edificio que visité, noté a un grupito de niños de unos 8 o 9 años. Las niñas estaban sentadas todas juntas en uno de los peldaños y los niños estaban de pie. Había uno que estaba montado en su bicicleta aro 16.

Uno de los chiquillos le decía a una niña: "Bésalo, bésalo que eso no es nada." El de la bicicletita se inclinó y le dio un besito de piquito a la chiquilla. En ese mismo instante todos se percataron que yo venía.

"Ay los vieron, los vieron." Dijo uno y todos huyeron asustados.

Cuando termino de bajar se me acerca uno de los chiquillos y me dice con miedo:

"Mire uté, no se lo diga a nadie." Yo sonreí y miré a la recua por última vez. Los vi correr y reirse de su travesura.

Bonita forma de pasarse la tarde esa.

Epidemia Porcina


Esta tarde después de jugar dos juegos de softball no pude evitar la tentación de comprarme un platito de arroz con pernil en el puesto de comida de unas doñas boricuas. No acostumbro a comer en la calle, pero el hambre y el deseo de probar un puerquito asado por expertos pudo más que yo.

Qué buena estaba la comida esa, en todo el tiempo que tengo viviendo en NY nunca había probado un pernil tan sabroso.

Cuando llego a casa y me pongo a leer el NYT me topo con la noticia de la epidemia porcina que está azotando México. Decían que en los Estados Unidos ya se han detectado unos veinte casos y ya han el país está en estado de Emergencia. Al leer ese artículo es que comienzo a pensar en la comidita que me bajé alegremente y ahí es que caigo en cuenta de que había escuchado hablar de esa noticia anteriormente. Como el asunto es en México, no le presté mucha atención e inconscientemente me olvidé de eso.

Lo raro de todo este asunto es que esta noche me subí al tren y vi a un jovencito con una mascarilla puesta, él ha sido el único que he visto protegiéndose en esta ciudad. Lo curioso del caso es que no sé exactamente si lo estaba haciendo simplemente por joder o porque verdaderamente está preocupado por la situación y se ha llevado del consejo de la madre, para no contagiarse.

P.D. Doce horas después de la comida me sigo sintiendo bien, no se preocupen que lo que no mata engorda.
foto vía elboricua.com

Thursday, April 23, 2009

Vendemos Gringas

Cada vez que entro a una bodega Mexicana me siento como en otro mundo. Es increíble la cantidad de productos raros que se pueden ver en ellas, insólito también ver la variedad de chilis y pimientos que ellos venden.

En este negocio de Washington Heights anuncian que venden gringas, yo ni idea tengo en que consiste ese nutritivo alimento. A qué sabrá comerse una de esas gringas? Sabrá a gringas, gringas?

P.D. Si tengo algún lector mexicano undercover por ahí, apreciaría que nos sacara de esta duda idiomática.

Qué romántico!

Yo me considero un tipo romántico, de esos que bailan bajo la lluvia, de esos que improvisan de repente una canción y se la cantan a su amada o de esos que escriben poemas(malos) y los esconden por ahí para sorprender a la jeva de turno. Pero si hago un análisis profundo de todas las cositas románticas que hecho en mi vida y trato de resaltar al menos una, no puedo, ya que no he hecho nada, excepcional, nada del otro mundo.[Acuérdate de la vez que cargaste a fulanita en tus brazos por varios metros en esa playa de Puerto Plata.] A mí tampoco me han tocado mujeres románticas, de esas que riegan petalos de rosas en la cama o de esas que escriben poemas que derriten.[Bueno sí, una o dos.]

Anoche, en la parada de la calle 72, fui espectador de una escenita romanticona bastante linda. El novio caminaba en medias sujetando unos zapatos de tacos altos y finos, mientras que la novia pisaba comodamente con los zapatazos de su Romeo.

P.D. Por culpa de la columna o del fotógrafo, la parejita de las que le hablo no aparece completa.

Party Ride

No era la primera vez que veía este camión con el letrero que dice: "Party Ride" Lo había visto durante el día y me imaginaba que era de esas compañías que transportan a los que quieren rumbear pesado y no quieren manejar borrachos.

Anoche vi este camión estacionado en Midtown Manhattan, de la parte trasera salía una música electrónica encendida, a través de sus cristales se podían ver las luces de colores que hay en las discotecas. Como buen curioso que soy me acerqué a ver que se movía y vi a unos cuantos blanquitos bailando a quemarropa, las mujeres se pegaban de las paredes o de los tubos y los hombres las tocaban por donde ellas se dejaban.

Me pregunto si es que a esos gringuitos no los dejaban entrar a una discoteca regular por ser menores de edad? Porque eso de estar bailando sobre un camión para que los peatones los vean como que queda mejor en los carnavales o en las caravanas políticas.

Por un beso de la flaca...

"Estás preciosa, me gustaría darte un beso!" Le dijo con cara lujuriosa el blanquito y ella sonrió y se acarició su larga cabellera. Yo sonreí también al ver que el gringuito, a pesar de estar en un vagón bien iluminado, no se había dado cuenta que era a un flaco que piropeaba.

Friday, April 17, 2009

En los tiempos del graffiti

Las historias del New York de los años ochentas siempre me dejan boquiabierto. Los trenes sucios, la inseguridad, los graffiti, los cristales rotos, etc, etc. Nueva York no es ni la sombra de lo que fue en esos tiempos. Siempre me han fascinado, los films ambientados en la ciudad, especialmente esos que muestran el tenebroso sistema de trenes subterráneos de esos años, porque todo me parece tan surreal, tan lejano a lo que se ve actualmente, ese New York de Juanito Alimaña, Pedro Navaja y Carlitos, ahora sólo ha quedado en la memoria de un puñado de gente.

Hace poco en el New York Times me topé con un artículo sobre una fotógrafa Estadounidense, que en los años ochentas se hizo amiga de los graffiteros más famosos de NY, éstos, cuando iban a pintar algún vagón la llamaban para que tomara fotos con su potente cámara. La historia de cómo esa blanquita se hizo pana de esos morenos me parece fascinante, mucho más aún en esos tiempos.

Las imágenes que muestra el NYT en su slideshow son maravillosas. A través de las historias que me han contado, nunca me hubiese imaginado algo semejante. Esos trenes nunca los había visto tan llenos de vida y color.

Monday, April 13, 2009

Patriotismo enlatado



Hoy vi un camión con la parte trasera cubierta de calcomanías boricuas. Desde lejos me moría por curiosidad de saber de qué se trataba. Cuando me acerqué pude notar que el vehículo pertenecía a una compañía que se dedica a crear corotos que tengan la bandera puertorriqueña, bikinis, lapiceros, gorras, sombreros, congas, calcomanías, etc.
Desconozco si exista alguna compañía dominicana que se dedique a lo mismo y lo haga a gran escala como hace esta gente. Por lo que he visto en NY los boricuas son los líderes en el mercado de vender patriotismo, su desfile es el más grande de la ciudad y no es raro ver a alguien en cualquier día del año con una camiseta que parezca bandera.
Nunca he sido partidario de este tipo de patriotismo, de esta degradación de los símbolos patrios, considero que la patria hay que llevarla por dentro y que ninguno de estos artículos que nos venden unos vivos nos harán más boricuas, más dominicanos, más mexicanos, que los otros.

Cougar



Cougar(Puma con color), es un término que se utiliza mucho para referirse a las mujeres maduras a las cuales les gusta cazar carne fresca. Siempre me causa gracia ver a estas doñitas vestidas como pumas. Es posible que esta doñita no supiera que tras esa piel se oculta un termino despectivo.

Cuando tú ibas, yo venía


Esa frase nunca la había visto ser aplicada mejor como en esta placa.
Por alguna razón me parece que la versión en español, la de "Cuando tú ibas, yo venía," suena menos arrogante que la inglesa, Been there, done that.

Monday, April 06, 2009

Hedonismo


Hoy me hallé en el tren un volante, en éste se anunciaba un club nocturno llamado Hedonismo. Lo que más me llamó la atención es que bajo el nombre del lugar añaden la definición de la palabra, probablemente a sabiendas que muchos de los que visitarán o visitan el lugar no saben lo que significa ese nombre tan sofisticado.
Hedonismo
Sustantivo
-Búsqueda del placer;
Auto-indulgencia sensual.

Sunday, April 05, 2009

El Cochecito

Hace unas horas me subí al tren, el vagón iba repleto, andábamos apretado. Frente a mí va un señor de estómago abultado, el hombre tiene a sus pies una maleta que ocupa muchísimo espacio. A la derecha del señor va la esposa. Mujer de unos cincuenta y tantos años. La mujer sostiene un cochecito. Veo que colgado de los agarres hay un bultito de bebé, con dibujitos azules que representan que es un varoncito. Desde donde venía parado no podía ver al niño, solamente se veía una mantita. Me imaginaba que el baby iba arropadito en esta.

Me puse a estudiar un poco a la señora y me hallaba tan inusual que a su edad andase con un coche de bebé. A la doña de cara huesuda se le notaba enojada, desesperada, la cara brava que tenía hasta evocaba miedo, al parecer no estaba teniendo un buen día, probablemente le molestaba estar rodeada de tanta gente. Su esposo la calmaba diciéndole cuantas paradas faltaban.

En una de las salidas noto que una pasajera sale del vagón arrastrando un carrito, como la señora del coche no se movió y se quedó bloqueando la mitad de la puerta, la mujer del carro, chocó una esquina del cochecito. Tendría que ver la cara que puso la viejita del coche. Se intercambiaron unos insultos que hasta me cuesta trabajo compartir por aquí. Todo sólo por una pequeña chocadita. El esposo de la mujer que metía miedo también se unió a la fiesta de insultos y terminó su oración con un magnífico 'asshole.'

El vagón se había descongestionado un poco, para mi sorpresa, no había ningún bebé montado en el cochecito, a través de las rejitas de una jaula, pude ver a un perrito acostado sobre unos cojines, parecía tremendo sultán.