Friday, January 30, 2009

Personaje Raro

Esto que cuento está calientito, sucedió hace unos cuantos minutos. Para que tengan una idea del escenario, les digo que se imaginen un autobus largo, de esos que tienen un acordeón en el medio. Ahora visualicen ese mismo bus lleno de gente en plena hora pico.

De repente entra un individuo gritándole de mala gana al chofer:

"Deme su número de placa!" [Refiriéndose a la placa que llevan los conductores enganchada en sus camisas.]

"Por qué razón?"

"Le digo que me de su número de placa?" Repitió nuevamente el hombrecito. [Este llevaba enganchado de la cintura un martillo y un llavero con muchísimas llaves. Posiblemente era super de algún edificio.] Como yo estaba al lado del hombre, lo estaba vigilando, para agarrarlo en caso de que se atreviese a empuñar el martillo para golpear al conductor.

"Y para qué quiere el número de mi placa?"

"Lo quiero demandar, para que lo suspendan?"

"Y eso? Y qué le he hecho yo a usted?"

"Usted no se detuvo en la parada de Gleason Street, me dejó. Entonces corrí dos bloques para tomarle el número de placa para que sus superiores lo suspendan. No hace mucho hice que suspendieran a otro chofer de esta misma ruta. Le dieron seis meses."

El chofer se ríe al escuchar esto. Yo dentro de mí hago lo mismo, sorprendente ver hasta donde puede llegar la gente.

El hombrecito siguió pidiéndole el número de la placa y el conductor se la quitó y se la metió al bolsillo, para que el personaje no intentara leerla de manera forzada.

"Anote el número del autobus si quiere. Lo que usted me dice no tiene sentido, mire toda la gente que llevo, yo me he detenido en todas las paradas, si usted no se subió no es culpa mía, o acaso quería que esperara por usted."

El hombrecillo con cara enojada siguió 'reclamando' su 'derecho' y el chofer no le hizo caso. Luego el hombre se bajó del autobus gritó desde la calle unas cuantas groserías y le lanzó un salivazo de larga distancia al conductor.[Por suerte el salivón no le pegó.]

Esta situación me parece cómica y ridícula, está bien cabrón el ponerse a correr para alcanzar un autobus con el fin de 'vengarse' del chofer.(Mucho más con un pesado martillo y llavero guindando de la cintura. Ya me imagino el aparataje.) En el tiempo que tengo viviendo aquí han sido mucho los buses que no me han esperado, eso es parte de la vida, no hay porque enojarse, siempre detrás vendrá otro.

Sunday, January 25, 2009

Las chinitas de los DVDs

En los trenes de la linea roja, el 1,2 y 3, casi todos los días veo pasar a una de las chinas que venden DVDs. He contado a cuatro, hay una que está en principios de los treinta y las otras tres ya son señoras de cuarenta en adelante.
A la más joven la vengo viendo desde que me mudé a la ciudad, ante mis ojos la he visto envejecer un poco. No sé, pero antes me la hallaba mucho más atractiva. Cuando me pasa por el frente veo que se me queda mirando, como si me reconociese entre los extraños que van a mi lado. Yo a veces me pregunto si sería eso posible, que de tanta gente que ven diariamente, pudiera ella acordarse de mi cara. Pues no sé, quizás recuerde la manera en que la miro, ya que cuando pasa la veo con ojos de alguien que la conoce.
Todas ellas, con los años que llevan vendiendo películas en los vagones han elaborado unas cuantas técnicas, para que no la atrapen. Una de esas es la de primero entrar y detenerse en un rincón o la maniobra de sentarse tan pronto pisan dentro, esto lo hacen para ver si detectan subido algún policía, luego que ven que no hay moros en la costa ni siquiera necesitan saber inglés para vender, la gente las conocen, las llaman y ellas se acercan con sus bultitos negros, de estos sacan un paquete de DVDs y comienzan a hacer negocios.
Todo esto que les he contado no tiene nada de inusual, es parte de lo cotidiano, lo raro para mí fue verlas hace unos días a todas juntas. Las cuatro estaban sentadas, conversando en una banca de madera de la estación de la calle 149 y Grand Concourse. Todo este tiempo yo había creído que eran rivales, ya que todas vendían el mismo producto y de cierta manera se hacían competencia, pero todo se aclaró cuando ví que los bultos que tenían sobre sus piernas eran todos iguales: Negros y con dos franjas amarillas con negros. Entonces me dije:
"Las chinitas pertenecen a una franquicia así como la de los chamaquitos que venden chocolates y Starbust."
Quise capturar el momento, ese día me hallaba sentado en la banca opuesta a la de ellas, del otro lado de los rieles. Pero tan pronto una de ellas se dio cuenta de mis intenciones, se cubrió la cara. Yo desistí inmediatamente, ya que una foto las podría meter en problemas. Por eso cuando tomé hoy la fotografía que les muestro aquí, decidí cubrirle la cara a la doñita para que siga ganándose la vida sin problemas, con lo malo que está la cosa, a nadie le gustaría perder su trabajito por culpa de un sin oficio.

Monday, January 19, 2009

Los famosos globos de cumpleaños





Bajo la sombra de decenas de globos dos amigas se abrazaban y se besaban, se veía extraño el vagón con tantos balones tocando con alegría el techo, mientras que afuera el frío hacía a cualquiera temblar. Las jovencitas estaba cómodas, dándose calor.
Aquí las jovencitas del bachillerato tienen la costumbre de regalarse entre ellas globos, los días de sus cumpleaños, es un lindo gesto, pero este al mismo tiempo sirve para medir la popularidad de la cumpleañera. Si la que cumple años anda con un ramillete de globos como éste, eso quiere decir que la muchacha es bien querida. Si apenas tiene uno o dos, es triste la historia.
En mi ciudad no se veían estas cosas, éramos muy pobres para estar en esas de regalarle a cada compañerita que cumpliera años. Además los globitos esos en mi ciudad salían caros, no era fácil conseguir una tienda que tuviese ese tipo de gas para inflarlos. Las hembras del curso les agradaba más que le brindaran a la hora del recreo, esos globitos sin la compañía de un arreglo floral no les servían de nada.
Lo cómico de esos ramilletes de flores que de cuando en cuando se ven flotar por la ciudad, es que las dueñas andan con ellos de arriba para abajo. Entran al aula y se sientan detrás para amarrarlos de sus butacas, van a la cafetería y ahí andan con ellos a rastras, van al baño y lo mismo. Me imagino lo incómodo que se hace un día sujetando los globitos esos, sólo por mostrar que uno es 'gente', que lo quieren.
P.D Me pareció curiosísimo el ver a mi querido personaje, el Cavernícola pasearse frente a los globos, ahora anda él con lentes, un manto y una bufanda que lo hacen parecerse a algún personaje millonario de Los Picapiedras. Además llevaba enganchado al cuello un muñeco de Micky Mouse.

El Trencito



Anteriormente he dicho que muchos desamparados son como las tortugas, llevan consigo todo lo que tienen. Comúnmente a estos seres se les ve arrastrando carros de supermercado, bultos, maletas. Hace poco vi a una señora que caminaba diez pasos con un bulto pesadísimo, lo soltaba y luego retrocedía otros diez pasos a buscar otro bulto que había dejado en medio de la calle. Pasarse todo los días en ese estilo está fuerte. También hemos visto por aquí a un desamparado que sólo lleva consigo su guitarra eléctrica y un amplificador. [Alguien una vez me comentó: Así quisiera vivir yo, de mi arte, con mi guitarra al hombro todo el día, a todas partes.]

El personaje de hoy es el primer homeless en bicicleta que he visto, él utiliza varios carritos para cargar sus pertenencias, carritos que une con sogas y alambres para luego arrastrarlo con su bici. Esos dos carritos parecen vagoncitos.

P.D. Cuando le iba a tomar la foto, desde lejos me hacía señas de que no lo hiciera y hasta se tapó la cara. No sé cómo me vio, yo estaba escondidito al otro lado de la acera. A lo mejor ya está acostumbrado a que aparezcan locos como yo que quieran fotografiar su vehículo de seis ruedas.

Rudo y Cursi



Estos dos personajes me han hecho pensar en el film mejicano Rudo y Cursi, en el cual Gael García Bernal encarna a un talentosísimo futbolista amante de la música que sólo sueña con hacerse famoso tocando su acordeón y cantando su música norteña, lo que no sabe es que a pesar de patear el balón como nadie, canta y toca pésimo, al igual que estos dos amigos que se buscan lo suyo en los trenes de la ciudad.

Vodka Disco


Pasé el otro día por una licorería cercana a mi casa y me llamó mucho la atención esa rara botella de Vodka inspirada seguramente en esas bolas de discotecas, están buenas como para guindarlas del sprinkler del techo de la sala de mi casa.

Too Rude

"Muy Maleducado"

Esa placa le hubiese quedado mejor a un Republicano ;)

Hey you! Go to the back of the bus


"Lleve su conversación telefónica a la parte trasera del autobus."
Así decía ese cartel que vi y que le muestro borroso aquí. Sería bueno poner uno igual en la parte de atrás que diga: "Lleve su conversación telefónica a la parte delantera del autobus." Así tendríamos un ciclo infinito, además los de atrás también tienen derecho a que no los molesten.
Bueno también depende del tema de la conversación, hay algunos interesantísimos que no dejan que uno despegue la oreja.

La magia de la nieve














La nieve para mí tiene un je ne se quoi, un no sé qué, me encanta ver esos copos grandes caer en cámara lenta, peleándose en el aire para luego terminar cubriéndolo todo, haciéndonos viejos con canas o gente necesitada de shampoo anti-caspa.
Como aún me sigue pareciendo una experiencia nueva verla caer, sigo disfrutando del surrealismo que su presencia me brinda.
Ayer mirando por la ventana noté algo rarísimo. Pues resulta que la nieve y los autos que transitaban esa calle que veía desde la ventana, crearon la ilusión de que el centro de la calle tenía rayas blancas, de esas discontinuas. Después de bajar para comprobar, pude ver claramente que no era pintura como llegué a pensar.

Decoraciones raras



Este fin de semana estuve cenando con unos amigos en un restaurant de la calle 21. El postre estuvo muy bueno, la cena era una miniatura. (Por suerte había comido bien unas horas antes.)
Como siempre la intención no es la de llenarse la panza sino la de compartir. Captó mi atención la decoración de este lugar, especialmente las lianas enredadas entre esos palos.
Luego fuimos a un bar en el cual los bordes del cielo raso estaban cubiertos por escudos de policías y bomberos de varias ciudades del país. Me gustaría saber como consiguieron tantos escudos? Se lo habrán pedido a los uniformados a cambio de cervezas?

Thursday, January 15, 2009

El agraciado


No puedo evitar bajar estos escalones y recordar la multa que me pusieron hace ocho años. Esa noche que regresaba cansado de trabajar y que había decidido sentarme para descansar un poco y de esa manera esperar el tren.

Recuerdo a ese tipo vestido de civil con libretita y lapicero en manos. Yo creía que me iba a hacer una entrevista cuando empezó a preguntarme mi nombre y apellido, edad y lugar de trabajo. Hasta contento estaba yo practicando mi inglés creyendo que por entenderlo y hacerme entender estaba ya brillando. Para colmo, como todo menso acabado de llegar, andaba yo ese día con todos mis papeles encima, Residencia, Seguro Social, etc. No hubo forma de crearme una identidad ficticia para evadir el ticket. Ya estaba bien cogido.

Cuando me mostró la placa de la policía y me dijo que me estaba dando una multa se me entró una tristeza, parecía pollo con moquillo. El policía al darse cuenta que estaba recién apeado del bote se aprovechó de mi inocencia ya que la infracción de obstrucción del tránsito, que supuestamente cometí, según él había sucedido en hora pico. Como yo apenas me estaba acostumbrando a la ciudad no discutí, ni siquiera cuenta me di de que las ocho de la noche no era considerada como hora pico. Ya me lo habían metido bien frío.

Aunque la multa sólo fue de $25 dólares es increíble el impacto que causó en mí. A partir de ese día, si me siento agotado ni pienso en las escaleras, opto por recostarme de una columna. Curiosamente y esto es lo que más me llama la atención es que después de ese 'fatídico' día he visto cientos de personas sentarse en esas mismas escaleras y también en escaleras de otras estaciones y NUNCA he visto a nadie recibir una multa. No es que quisiera que le dieran tickets pendejos así, pero es que se siente tan raro y pendejo haber sido el único agraciado de semejante recuerdo.

La Guarida de los Superhéroes





En Broadway entre las calles 54 y 53 está ese edificio que aparece al extremo derecho. Tengo mucho tiempo pasando por ahí y nunca me había dado cuenta de que en una de las ventanas de una de las oficinas de ese edificio corporativo alguien había colocado la insignia de Supermán. Desde que la vi me sacó una carcajada. Qué curioso eso de poner un letrero de neón con el escudo de ese superhéroe. Lo que me parece más curioso aún es que cuando pasé nuevamente frente a ese edificio noté que del otro lado, en una planta más alta, había otra insignia brillante y amarilla, la de Batman, esa que se ve borrosa en la penúltima foto. Traté muchas veces de que me saliera bien, pero la luz del neón siempre hacía que el escudo pareciera estar en movimiento, entonces la fotografía no quiso salir como la quería.

Me pregunto quien fue el de la idea? Quien colocó la de Superman o quien puso la de Batman?
Se propagará esto? Pondrán otros otras insignias para seguir la fiebre? De cierta manera esa simple acción refleja qué tipo de personas laboran en ese edificio. Han de ser muy creativos, con espiritus de niños.

Tuesday, January 13, 2009

La Súper Raquiña

Hoy iba leyendo una colección de cuentos de Fitzgerald cuando de repente noto un movimiento raro a mi izquierda. Miro de reojo y veo a este hombre rascándose fervorosamente. Me quedó un rato esperando que termine para seguir leyendo, ya que ese movimiento que tenía era captado por mi vista periférica y el hombre seguía concentrado, rascándose el brazo derecho como si éste fuese un violín. Luego se detiene y prosigo, pero no bien intenté leer nuevamente empezó a rascarse el otro brazo. Y yo entre mí dije:

"Déjame moverme de aquí antes que empiece a rascarse las bolas o antes que se pegue la jodida raquiña esa."

Bueno sin mentirle, el hombre se rascó los brazos y el pecho como por cuarenta minutos, parece que el asunto ya le estaba resultando placentero. Antes de salir del vagón le di vistazo a sus brazos cenizos.

La Mueca



Comúnmente a los letreros de la calle hay individuos que le pintan de negro los dientes o los ojos, le dibujan falos o lo decoran con unas obscenidades Hermosísimas. Por primera vez encuentro una de esas modificaciones que podría catalogar como artística. Alguien se tomó el tiempo para cortarle un pedazo de labio a otro de los carteles de esa mujer para modificarle el labio a otro anuncio de la misma tipa y así crear la ilusión de que ella está haciendo una mueca. Ese es artista y quizás no lo sepa.

Las mujeres son un caso serio...


Esta mujer que vi hoy en el tren, tomó en serio esa famosa frase de siéntase como en su casa y desde que entró al vagón se quitó las botas y se quedó en medias. Mujeres, ustedes son un caso serio, no sé como es que se compran zapatos que no aguantan, que tienen que estárselo quitando a cada rato, peor aún, con este frío. :)

Men At Work




Hace unas cuantas noches me subí a un tren que iba desierto, se podían contar con una mano los pasajeros que iban en mi vagón. A medio camino, dentro de un túnel oscurísimo se detuvo el tren sin explicación alguna. El conductor abrió la puerta de la cabina y descendió con una linterna. Al poco rato regresó. Tras él venían descenas de trabajadores de la Autoridad Metropolitana de transporte. Subían y subían, por varios minutos nos quedamos esperando que todos estuviesen dentro del vagón. Todo parecía tan surreal. Estos hombres uniformados cargaban unas herramientas rarísimas y llevaban consigo un olor fuerte a gasolina, olor que de imediato se propagó por todo el vagón. Esa rara escena me hizo recordar una vez que me subí a un tren número dos, avisaron en los altavoces que el tren sería usado por unos inspectores y que saldría de ruta. Como ese día me hallaba entretenido, leyendo un libro y escuchando música, ni cuenta me di del anuncio. Terminé viajando por unos minutos por unas vías especiales, con vistas distintas a las que estaba acostumbrado. Como a la media hora los inspectores se dieron cuenta que había como cuatro pasajeros entonces salieron de las vías especiales y nos tiraron en la primera parada que encontraron.

Tuesday, January 06, 2009

Seguramente fue una mujer...



Esos lacitos atados a los limpiavidrios, a los agarres de las puertas y ese amarrado al frente seguramente los ató una mujer. Se ven muy lindos, muy cutes, reflejan bien el espiritu de la navidad, también el espiritu de los concursos en los que regalan autos. Esto me ha hecho recordar las rifas de autos de mi ciudad, en los que subían el auto sobre una tarima y le colocaban un sinnúmero de moños.
Puede ser posible que se hayan ganado este vehículo en un concurso y no le hayan quitado los moños. Deberían dejárselos, San Valentín ya viene por ahí.

Carnada


Entre los rieles del tren vi un dólar. Estaba enrolado de un lado y abierto del otro. Me imagino que alguien lo tiró dentro de las vías apropósito. Yo no me lanzaría a buscarlo, pero sé de gente que no lo pensaría dos veces para apoderarse que él. Ese billete lo veo como una carnada para desamparados(Ojalá que quien se lance no le vaya mal.)
P.D. Si el billete fuese de veinte, cincuenta o cien, creo que no hubiese tenido la oportunidad de tomar esta fotografía.

Friday, January 02, 2009

Qué Bárbaros!



Qué bárbaros son la gente del periódico dominicano, El Nacional, anuncian que once personas murieron durante las celebraciones de año nuevo y miren la fotografía que eligieron para acompañar la noticia. El tipo está muerto de la risa. Es que no había una más apropiada?