Sunday, September 28, 2008

No More Lehman Green

Después del desplome de Lehman Brothers, su edificio en la zona de Times Square se había convertido en atracción turística. Mucha gente que pasaba por ahí le tomaba fotos al edificio o se retrataban teniéndolo de fondo. Ese colorcito verde green, verde money ha sido reemplazado por este azulito cielo que se ve en esta foto. Esta mañana lo vi y quedé sorprendido con lo rápido que Barclays ha tomado posesión.

Wednesday, September 24, 2008

Las Rueditas de la Libertad












Poco a poco la temperatura va descendiendo y la oscuridad de la noche se prolonga. Ahora monto bicicleta con un abrigo rompebrisa, porque sin ese tipo de jacket el viento que hace cuando pedaleo rápido traspasa el algodón de mi sudadera.
En las últimas tres semanas he salido diariamente de mi casa para la cancha de basket a eso de las seis de la noche y todas las noches me he topado con el muchacho que aparece montado en la silla eléctrica de la primera foto.
La primera vez que lo vi, estaba sentado sobre una piedra al lado de su silla de ruedas. La imagen fue muy poderosa para mí. El verlo así, liberado de su silla contemplando la naturaleza por sí solo, sin que nadie lo ayudase a sentarse donde estaba, de cierta forma se convirtió en un momento que podría catalogar de memorable.
Al día siguiente crucé por el mismo lugar y lo volví a ver sentado sobre la misma roca del área verde del Pelham Parkway, como el día anterior se hallaba solo, disfrutando de su propia compañía. Después de ese día lo he visto en varias ocasiones, todas estas veces lo he visto en diferentes puntos del camino de varios kilómetros que me lleva a la cancha. Por lo que veo diariamente su ruta es la misma y lo mejor de todo es que se le nota disfrutar la travesía, aunque muchos lo vean como algo monótono, en su cara se le nota disfrutar de cada día, del viento, de las personas que trotan, de los que montan bicicletas.
Increíble la libertad que te pueden dar unas buenas ruedas, ganas de vivir y una poderosa batería. Si tuviese una silla de las regulares creo que no podría disfrutar de la naturaleza como lo hace con esa silla eléctrica, se le cansarían los brazos, por suerte tiene la oportunidad de disfrutar de todo el trayecto.
Desde hace tiempo quería tomarle una fotografía pero se me había hecho casi imposible, ya que a veces andaba rápido y me lo hallaba de repente o porque otras veces me tocaba verlo frente a frente. Hoy cuando regresaba a casa lo vi desde lejos, me detuve, saqué la cámara pero ésta estaba descargada, entonces tuve que tomarle la foto con la camarita de imagen granosa de mi celular. Hoy fue un día raro, ya que esta vez lo vi acompañado, hablando amenamente con un amigo, that's good.



Patadas y Oraciones

"A Dios rogando y con el mazo dando."

En el Bronx, cerca de Fordham Road hay un edificio que me pareció de lo más curioso, en el primer piso hay una escuela de artes marciales en donde se reparten patadas y trompadas y en el segundo hay una iglesita cristiana en donde se reparten oraciones. Menuda combinación.

Wednesday, September 17, 2008

Tambor Desfondado


"Todo tiene su final,
nada dura para siempre,
tenemos que recordar que no existe eternidad,
como el lindo clavel solo quiso florecer,
y enseñarnos su belleza y marchito perecer..."
Héctor Lavoe

Con el pasar del tiempo uno le va tomando cariño a esos personajes que se pasean en sus lianas, día a día de vagón en vagón. Como en toda jungla nos vamos familiarizando con nuestro ecosistema. De cierta manera me alegro cuando veo a la chinita que está buena con su paquete de DVDs pirateados en la mano, cuando se asoma el gordito de 300 y pico de libras vendiendo chocolates M&M y los sabrosos y jugosos dulcitos Starburst, o cuando aparece el niñito afroamericano que baila junto a su padre.
Cuántas veces al día tendrán ellos que repetir las mismas frases? Cuando veo al niño me pregunto cuántas veces habrá hecho el baile en el que se sube sobre su padre y con su camiseta cubriendo las rodillas de su progenitor pretende caminar con las piernas de su papá? O Cuántas veces en un día lo arrojarán hacia arriba para tocar duro con sus manos el techo y pretender que se golpeó la cabeza?
Algunos de estos personajes que vemos a diario también tienen problemas de pareja y uno con el tiempo que tiene conociéndolos, va siguiendo sus vidas y desenlaces, como en el caso de esta mujer de semblante triste y cansado que toca un tambor desfondado, remendado con cinta pegante transparente.
Antes ella y su pareja, un señor afroamericano, se paseaban por los vagones. Ella sólo golpeaba con dos palos gruesos su tambor, mientras que su marido, tocaba el mismo ritmo con su tambourine y cantaba el estribillo:
"It ain't no joke,
For real I'm broke."
(No es un chiste,
De veras estoy sin un centavo.)
La gente solía reirse al escuchar al hombre decir esto, ya que este señor lo decía con ánimo y con una cara graciosa, mientras que su mujer sólo tocaba el tambor, con una cara profundamente triste y aburrida.
Por alguna razón, lo que hubo entre ellos tuvo su final, sus caminos se han bifurcado, ahora se les ve a cada uno por su lado. Ambos por separado han seguido tocando con sus tambores el mismo ritmo y cantando el mismo estribillo.
A ella se le nota mucho más triste y agotada, cuando de sus labios salen esas palabras, es como si por unos segundos se convirtiera en su ex-marido. No me imagino cómo ha de sentirse, imagínense ustedes en tal situación, que ustedes tengan que ganarse la vida usando esas mismas palabras y música que utilizaban junto a ese ser querido que los acompañó en tantos viajes. De cierta manera es un tipo de tortura, estar obligados a no olvidar, estar destinados a salir cada día, a buscar el pan repitiendo ciento de veces la misma acción, vernos forzados a recordar a ese ser que por alguna razón ya no se halla a nuestro lado. Viviendo de esa forma, actuando el papel de ese que se marchó, estaremos de alguna triste manera estaremos viviendo la vida a través del otro. Definitivamente, la herida vuelve abrirse, quedamos adoloridos, como si fuésemos tambores desfondados.

Tuesday, September 16, 2008

Bastón Inusual



Esta tarde me pasé tres horas en la sala de emergencias, esperando que me quitaran los puntos. Esta vez la espera no fue tan dolorosa, me la pasé entretenido oyendo música y leyendo a Drown, la collección de cuentos de Junot Díaz(Sus cuentos me han gustado más que su novela.)
Mientras aguardaba, pude notar a un viejito con un bastón muy peculiar. En el palo tenía dibujado un dragón escupiendo fuego y el agarre, en vez de ser el típico agarre de los bastones de nuestros abuelitos, era un cráneo reducido. Es la primera vez que veo a un viejito vestido de negro al estilo heavy metal, al ser latino, cabe la posibilidad de que sea santero o brujo también.

Saturday, September 13, 2008

Bemba Colorá








El Jueves era uno de esos días en los que uno está dudoso, no está seguro si debería salir o mejor que darse en casa. El miércoles me había lastimado el tobillo jugando Basketball, pero había amanecido el Jueves bien, con un poquito de dolor pero con confianza de que con una buena apretada de cordones, podría dar batalla, tomar unos cuantos rebotes, defender duro a quien me tocara. El verano está casi muerto, tomaré mi bicicleta y me iré a jugar, climas frescos como este no lo tendremos sino hasta el año próximo.
Iba escuchando en shuffle a Jamiroquai, entro al parque, empiezo a pedalear por el camino que me llevará a la cancha. Noto como el otoño ha empezado y el camino se ha llenado de hojas, ramitas y semillitas de los árboles. Llego a la curva que más me gusta, por ser tan cerrada, y porque me siento bien doblando a buena velocidad, de repente las semillitas en el pavimento me hicieron perder el control. Terminé con la cara pegada en la verja del parquesito de niños que queda a unos metros de la cancha. Si no hubiese metido el antebrazo derecho antes de caer creo que ahora mismo estaría sin dientes. Un hombre que estaba cerca caminando su perro se me acercó y me ayudó a levantar. De inmediato siento el pómulo derecho hinchado, le pregunto al muchacho si estoy cortado y me dice que sí. Luego entré al baño del parquesito de niños y parezco haber sido la víctima de la rabia de Mike Tyson. Cara marcada e hinchada, labios inflamados, y una cortadura debajo del labio inferior merecedora de unos buenos puntos.
Steve se ofreció a llamarme la ambulancia, pensando en la bicicleta le dije que que no, que mejor llamaba a mi casa para que me vinieran a buscar. Curiosamente no estaba sangrando mucho, ya que el año pasado me hice una cortadita en el dedo índice izquierdo y la sangre no paraba.
A pesar de que le doy las gracias, Steve se queda con su Boston Terrier, me dice que no se irá hasta que me busquen, ya que uno nunca sabe si el herido puede perder el conocimiento. Increíble gesto el de este señor boricua, gente tan buena y servicial no se ven todos los días. Luego él me cuenta sobre la vez que le pegaron un disparo en Korea, cuando peleó en el 1990 siendo parte del Army. Yo le conté sobre mi mamá y que ya me la imaginaba diciéndome: "Yo te dije que no compraras bicicleta."
Bueno eso fue la primera parte, del accidente. Esperar en emergencias 7 horas fue peor que el trancazo que me di. Cometí el grave error de no llevar un libro, o mi música, y me pasé todo ese tiempo contando pajaritos, viendo gente, y pensando en una buena idea para un negocio: "Poner un puesto de revistas, libros o periódicos en una sala de emergencias tan lenta como esa, sería realmente un exitazo."
El jueves sinceramente no fue mi día, después del accidente, de una manera rarísima terminé bañando de jugo mi celular, ahora no toma fotos y la luz del flash no se le apaga. Increíble como los caminos se bifurcan y uno se queda deseando no haber salido de su casa, uno se queda con eso dentro de las entrañas, de que las cosas también pudieron haber salido peor de ahí.
Como este es un blog de cosas raras y las cosas raras me andan persiguiendo por doquier, les cuento de dos cosas que vi mientras esperaba que me sacaron una sonrisa.
La primera es sobre la niña de la foto. Hay un momento en el cual el padre, el de la camiseta anaranjada se levanta y va al baño. La niña estaba al lado de la jamaiquina, y la madre al lado de su hija. De repente la niña libera un 'suspiro de traseiro' , bien apestosito, la madre se levanta y se sienta dónde aparece en la foto. La niña empieza a reirse y se le acerca a su mamá, la mamá le dice: "That's disgusting!"(Eso estuvo sucio.) y le dice a la niña que se aleje, que no se acerque con esa pestecita. La chiquilla camina y se para frente a donde estaba sentada y comienza con sus manitas abiertas y muerta de risa a dirigir el aire hacia la madre.
El otro momento raro fue el de la cuarta foto, esta señora tiene pendiendo de su cuello una sábana blanca. Quizás se imaginaba como una de esas mujeres de los tiempos Helénicos o Romanos. Cuando le iban a chequear la presión, las enfermeras le pidieron que tirara la sábana manchada de grasa de comida al zafacón. Ella obedeció, le tomaron la presión y la hicieron tomar asiento como a los demás. De tanto esperar, ella se acostó sobre tres asientos, se durmió y se cayó al suelo aparatosamente. Al escuchar el estruendo una de las enfermeras se levanta a ver quien fue que se cayó, al ver que era Regina, volvió a su puesto, luego otra enfermera regresó con un policía y le dijo: "Regina, no te puedes dormir acostar, siéntate."
A Regina nuevamente le dio frío, se acercó a una enfermera y le pidió otra sábana y se la dieron.
Regina me hizo recordar a una muchacha de mi ciudad natal, que diariamente iba a la sala de emergencias del hospital, todo el mundo la conocía por su nombre y le hacían poco caso a sus peticiones y a sus quejas. Esa señora de mi ciudad se vestía siempre como niña, con dos colitas en la cabeza y con blusas, faldas, medias, y zapatos infantiles. Personas como ellas, se convierten en seres conocidos y de cierta manera queridos en esos hospitales.
Hay mucho que decir, a pesar de todo este palabrerío he querido ser breve, ahora sé exactamente lo que quería decir Celia cuando cantaba: "Bemba Colorá."


Policías Encubiertos



Con un buen tiempo en la ciudad uno empieza a decifrar un poco su mecánica. De repente uno despierta una mañana con un ojo en cada mano, sobre los hombros, detrás de la nuca. Al ver notar cosas que no notamos al principio, sentimos que tenemos súper poderes.
El primer contacto que tuve con un policía encubierto, fue cuando una vez me pusieron un ticket por sentarme en las escaleras de la estación de calle 145. El tiempo me ha despojado de esos detalles de cómo andaba ese policía vestido, sólo recuerdo que parecía un hombre común y corriente, un pasajero cualquiera. Cuando empezó hacerme preguntas, me sentí importante, hasta creí que me utilizaría como testigo para resolver un crimen. Ingenuo al fin, como todo recién llegado, caí en una emboscada, al darse cuenta que sabía poco de las leyes y de la forma en que funciona la ciudad, me confesó que era policía y que yo había cometido una infracción, que era ilegal sentarse durante la hora pico sobre las escaleras de una estación, que eso era obstrucción de tráfico. Yo en ese momento me entero, de que sentarse era ilegal, de que en NY, había pautada una hora pico. Al tener sólo 18 años y provenir de una pequeña ciudad, está acusación me parecía incomprensible.
Luego con el tiempo descubrí que el policía me había tomado el pelo, aprovechándose de mi desconocimiento de la ciudad. El ticket que me dio, supuestamente en hora pico, lo hizo sólo para cumplir con la cuota de tickets que le asignan, ya que a la hora que él me halló sentado, ya era pasada de las 7 de la noche.
Bueno, todo este palabrerío para llegar a contarles que ya desde lejos puedo señalar a muchos de estos policías. Ellos usualmente andan vestidos como Frat Boys, pantalones de bolsillos a los lados, camisetas azul marinas o gris, gorras, además de andar bien afeitaditos. Quién aparece en la primera foto me engañó totalmente, ha sido el mejor policía encubierto que he visto, y el primero afroamericano. Su forma de vestir era muy distinta a esa de la segunda foto que les muestro, el moreno parecía de verdad una persona común, se pudo mezclar bien con la forma de vestir en Harlem, ear piece, bolsa deportiva de cordones sobre su espalda, polo shirt y pantalones anchos. Estaba tan bien metido en personaje que le pasó un grupo de policías por el lado y ni siquiera lo saludaron o se detuvieron a hablar con él, luego volvieron a pasar, y al verle la cinta amarilla enredada en su antebrazo advirtieron que era uno de los suyos y le preguntaron si necesitaba ayuda, él contestó que no y al poco rato su compañero, el blanquito que ven esta foto llegó a la escena, a llevarse a un señor esposado que estaba sentado en el suelo. Quién sabe lo que habrá hecho, al menos estaba sentado en un lugar que no obstruía el tráfico.

Monday, September 08, 2008

Jugando Fútbol a Ciegas


Venía distraido mirando a través del cristal del autobús, hasta que pude divisar a un jovencito ciego pateando un balón de fútbol. De inmediato me quedé en la parada más cercana para caminar hacia atrás y poder tomarle una fotografía. Quería hacer más fotos pero lamentablemente después que les tomé esta ambos jovencitos dejaron de jugar.
Nunca había visto algo parecido, fútbol sin poder ver la pelota, sólo llevándose de las indicaciones del amigo: 'Patéala ahora!' Me pareció muy lindo el gesto, ver a este jovencito compartir con su amigo invidente el placer de patear una pelota de fútbol, como lo ayudaba a vivir la sensación de sentir como la punta de los tenis golpean ese balón y lo impulsan. Amigos así no tienen precio, tampoco el poder presenciar un momento tan puro como ese de jugar fútbol a ciegas, con el oído y el corazón.

Malsubestimar


El presidente Bush es indiscutiblemente uno de los mejores comediantes Estadounidense de los últimos tiempos, la facilidad que tiene para inventarse palabras y frases sin sentidos, no todo el mundo la tiene. Me reí bastante cuando hace un rato en el vagón que venía me topé con este letrero de una compañía que se dedica al almacenamiento, en el cual se usaba una de las palabritas inventadas por Bush en uno de sus discursos, Misunderestimate, que literalmente quiere decir Malsubestimar.
'Malsubestimaste' el espacio de tu closet?

Wednesday, September 03, 2008

La Llorona


Mientras esperaba por el tren sentado en una banqueta marrón de madera, a mi lado se sentó una chica con un velo en la cabeza y con una caja de pizza en sus manos. Empezó a devorar su pizza, y el olor que emanaba de esa caja caliente me hizo recordar que tenía hambre.
De cierta forma estaba sorprendido por el apetito de la joven, nunca habían visto mis ojos a una mujer decidida a comerse una pizza sola, sin compartirla con nadie.
Llegó el tren, ambos nos sentamos en la misma banca plástica y azul. Dejamos la distancia de dos cuerpos. Yo saco de mi mochila la novela El Esposo Eterno de Dostoyevsky, comienzo a leer. De pronto el buen olor de la pizza se transforma en hedor a orina y días sin bañar.
El mal olor se hace más fuerte. Comienzo a mirar hacia todos los lados para ver si detecto al dueño del hediondo aire que circula dentro del vagón. Se me hace imposible descubrir al desamparado, todo el mundo lleva puesta una vestimenta impecable. Miro hacia todos los lados, trato de recordar quien estaba en el vagón al momento de haberme subido, la memoria me falla, no puedo encontrar al culpable. Dirijo mi mirada hacia la derecha y veo a una muchacha afroamericana vestida de negro y como hombre, secreteándole unas cosas a la muchacha árabe de la pizza.
Por la cercanía de los labios de la chica machona con las orejas de la muchachona musulmana, supuse que se conocían. Por el tiempo que duraron los susurros y su mal olor cerca de la chica árabe, me imaginé que había cierto flirteo en acción, que a pesar de la hediondez del aire ambas saldrían tomadas de la mano, quizás se comerían juntas esa pizza.
Me quito los audífonos para ver si puedo capturar un poco de esa conversación que ya me estaba pareciendo tan íntima e intrigante. De repente, la chica afroamericana comienza a sollozar, los ojos se le aguan, sus fosas se tornan acuosas. De pronto, entre lágrimas comienza a balbucear unas palabras entrecortadas.
"Tú no sabes lo que me haces!"
"Yo no he comido nada hoy!"
"Te niegas a darme algo, a mí que tanto lo necesito!"
"Si me pasa algo va a ser tu culpa!"
La chica se pone de pies, se estruja los ojos y se pasa la palma de la mano por la nariz.
De manera mágica se compone, los sollozos son cosas del pasado, se aleja y se detiene de nuevo frente a otra persona, a repetir su historia(esa que muchos al verla tan fuerte y sana no creemos), a buscársela.

Mujer Dominicana





















Hoy tengo el placer de compartir con ustedes algunas de las fotos de la exposición de Nicole Sánchez y Giovanna Bonnelly en una de las plazas de mi universidad, City College. Estas fueron las que más me gustaron.
De cierta manera soy un fanático de este tipo de fotografía, me encanta ver las expresiones genuinas de la gente.
Me pareció muy agradable poder disfrutar de esta iniciativa. Las fotógrafas lograron plasmar más o menos la esencia de nuestras bellas, inteligentes, trabajadoras, luchadoras mujeres. Espero que las disfruten.