Sunday, August 31, 2008

Sombrero de Gato



Hace un rato, mientras caminaba por Columbus Circle, cerca del edificio de Donald Trump, me topé con este señor y su gato. Desde que a lo lejos noté que llevaba puesto un sombrero inusual, me preparé para tomarle una fotografía.
Mientras yo me ponía listo para disparar, unas cuantas personas se le acercaron para ver el gato mejor. La primera foto me salió borrosa, la eliminé y me alisté para tomarle otra fotografía, en ese momento el señor con un tono de voz medio tosco me pidió que me le acercara, tan pronto me aproximé, asperamente me dice que le de dinero porque él necesitaba comer. Como no me gustó la manera que me trató le respondí que no tenía, y él me contestó medio irritado:
"No tienes dinero, pero de todos modos me tomas la foto."
Yo ignoré lo que me dijo y proseguí.
Luego me comencé a reir solo, ya que me pareció increíble que este señor simplemente por ponerse un gato en la cabeza demanda exigentemente que le den dinero. Cosas así no se ven en todas partes, le doy cierto crédito por la idea, la cual considero de cierta forma creativa, si fuese menos perro le iría mejor. Si envés de un gato hubiese tenido un cocodrilo o una tortuga quizás le hubiese tomado en serio.
Tengo un gato de sombrero,
Quiero que me des dinero,
Dinero.

Wednesday, August 27, 2008

Las Babas del Diablo

"De repente me pregunto por qué tengo que contar esto, pero si uno empezara a preguntarse por qué hace todo lo que hace, si uno se preguntara solamente por qué acepta una invitación a cenar (ahora pasa una paloma, y me parece que un gorrión) o por qué cuando alguien nos ha contado un buen cuento, enseguida empieza como una cosquilla en el estómago y no se está tranquilo hasta entrar en la oficina de al lado y contar a su vez el cuento; recién entonces uno está bien, está contento y puede volverse a su trabajo. Que yo sepa nadie ha explicado esto, de manera que lo mejor es dejarse de pudores y contar, porque al fin y al cabo nadie se averguenza de respirar o de ponerse los zapatos; son cosas, que se hacen, y cuando pasa algo raro, cuando dentro del zapato encontramos una araña o al respirar se siente como un vidrio roto, entonces hay que contar lo que pasa, contarlo a los muchachos de la oficina o al médico. Ay, doctor, cada vez que respiro... Siempre contarlo, siempre quitarse esa cosquilla molesta del estómago."

"Y ya que vamos a contarlo pongamos un poco de orden, bajemos por la escalera de esta casa hasta el domingo 7 de noviembre, justo un mes atrás. Uno baja cinco pisos y ya está en el domingo, con un sol insospechado para noviembre en París, con muchísimas ganas de andar por ahí, de ver cosas, de sacar fotos (porque éramos fotógrafos, soy fotógrafo). Ya sé que lo más difícil va a ser encontrar la manera de contarlo, y no tengo miedo de repetirme. Va a ser difícil porque nadie sabe bien quién es el que verdaderamente está contando, si soy yo o eso que ha ocurrido, o lo que estoy viendo (nubes, y a veces una paloma) o si sencillamente cuento una verdad que es solamente mi verdad, y entonces no es la verdad salvo para mi estómago, para estas ganas de salir corriendo y acabar de alguna manera con esto, sea lo que fuere."

"Vamos a contarlo despacio, ya se irá viendo qué ocurre a medida que lo escribo. Si me sustituyen, si ya no sé qué decir, si se acaban las nubes y empieza alguna otra cosa (porque no puede ser que esto sea estar viendo continuamente nubes que pasan, y a veces una paloma), si algo de todo eso...Y después del «si», ¿qué voy a poner, cómo voy a clausurar correctamente la oración? Pero si empiezo a hacer preguntas no contaré nada; mejor contar, quizá contar sea como una respuesta, por lo menos para alguno que lo lea."

"Entre las muchas maneras de combatir la nada, una de las mejores es sacar fotografías, actividad que debería enseñarse tempranamente a los niños, pues exige disciplina, educación estética, buen ojo y dedos seguros. No se trata de estar acechando la mentira como cualquier reporter, y atrapar la estúpida silueta del personajón que sale del número 10 de Downing Street, pero de todas maneras cuando se anda con la cámara hay como el deber de estar atento, de no perder ese brusco y delicioso rebote de un rayo de sol en una vieja piedra, o la carrera trenzas al aire de una chiquilla que vuelve con un pan o una botella de leche. Michel sabía que el fotógrafo opera siempre como una permutación de su manera personal de ver el mundo por otra que la cámara le impone insidiosa (ahora pasa una gran nube casi negra), pero no desconfiaba, sabedor de que le bastaba salir sin la Contax para recuperar el tono distraído, la visión sin encuadre, la luz sin diafragma ni 1/25O. Ahora mismo (qué palabra, ahora, qué estúpida mentira) podía quedarme sentado en el pretil sobre el río, mirando pasar las pinazas negras y rojas, sin que se me ocurriera pensar fotográficamente las escenas, nada más que dejándome ir en el dejarse ir de las cosas, corriendo inmóvil con el tiempo. Y ya no soplaba viento."

Estos párrafos que comparto con ustedes pertenecen a Las Babas del Diablo, relato de Julio Cortázar. La primera vez que leí ese cuento fue hace como cuatro años. Cuando lo leí aquella vez no me gustó mucho ni tampoco captó mi interés, quizás porque no lo entendí o porque simplemente no era el momento, dado a que no llevaba el tipo de vida que llevo ahora, en ese tiempo mis bagajes y experiencias era sumamente distintas.

Cortázar, amante de escribir sobre el azar, amante de experimentar con las transiciones y el tiempo, de alguna manera extraña o rara logró transmitir más o menos la esencia de este blog, del por qué de tomar fotos, de ese cosquilleo que uno siente cuando uno tiene algo que desea compartir y contar. A veces para muchos lectores, un post no significa nada, pero quien lo escribe le importa mucho eso, ya que pudo satisfacer la necesidad de contar algo, así como uno no lo entiende todo en un principio, puede que llegue el momento en el cual tengamos el bagaje necesario para poder entender o para poder simpatizar con eso que hemos leído. Cuando volví a leer el cuento hace unas semanas, éste cobró una nueva vida dentro de mí, se convirtió en uno de mis favoritos. Julio, amigo íntimo, insospechadamente, pudo describir por mí la razón de ser de este blog y eso es lo raro.

P.D. Si quieren leer el cuento pueden hacer click a este link: http://www.juliocortazar.com.ar/cuentos/babas.htm

Outside the Lines

Hace un rato estuve viendo el programa Outside the Lines de ESPN y quedé sorprendido con la decisión que ha tomado la asociación de Golf femenino, LPGA, de sancionar a las golfistas que para el 2009 no sepan hablar ni escribir en inglés.

Dicen los comentaristas que esta decisión se debe a que muchas de las mejores golfistas son extranjeras, ocho de las mejores diez provienen de Corea del Sur. Muchos analistas dicen que ha sido una decisión tomada para limitar a las Coreanas, ya que a ellas, debido a lo diferente que son los idiomas se le hará difícil aprender el idioma. Ahora además del reto de jugar bien al golf tendrán que pasar exámenes orales y gramaticales. Ja ja, hasta en la televisión se ven vainas raras.

P.D. Si tomasen esa decisión racista en el beisbol de las grandes ligas, nos quedaríamos sin muchos de los mejores peloteros.

Thursday, August 21, 2008

Policías y Ladrones




Ayer, mientras esperaba mi turno para en una cancha de basketball pude ver a dos niños jugando al policía y al ladrón. Al más pequeño de los dos fue a quien divisé primero, iba vestido con una chaqueta que decía POLICE. El chiquitín bien metido en su personaje, caminaba, corría y sujetaba su pistola como todo un policía. Se pasó un buen rato persiguiendo a su amigo. Al final el más grande le quitó el jacket, había llegado su turno, por fin se vestiría con esa chaqueta mágica.
Este jueguito me hizo recordar mis tiempos de policías y ladrones. En mi barrio usualmente jugábamos después del día de Reyes, ya que a muchos para ese tiempo nos habían comprado todo tipo de pistolas. Para finales de Enero, el juego se acababa, ya que para ese tiempo la gran mayoría habíamos roto o perdido la pistolitas baratas que nuestros padres nos habían dejado sobre nuestras camas o bajo la falda del arbolito navideño.
Cuando uno se pone a analizar y a comparar como juegan los niños en República Dominicana y como lo hacen los niños de aquí, la esencia es la misma, pero de cierta forma, en nuestros países pobres, la imaginación, debido a los escasos recursos, se llega a utilizar más. Si te toca ser policía, el ladrón tendrá que imaginarte vestido como tal.
En esta ocasión, estos niños tienen la dicha de actuar estos roles de una manera más 'real', ya que uno de ellos contará con la chaqueta de policía. Como siempr el ladrón no necesitará uniforme. Usted puede ser uno, yo puedo ser otro, como no hay vestimenta para un ladrón pasaremos por un buen tiempo, desapercibidos.

Wednesday, August 20, 2008

Nueva York Ta' Duro!

'Nueva York ta' duro.' Así decía un merengue de calle de los noventas. Con la recesión económica existente en el país, esa canción debería ponerse de moda nuevamente. Por más de mes y medio no me han valido las conexiones ni las entrevistas, sigo sin trabajo. Hoy tuve una entrevista en una agencia de traducción, dudo mucho que me tomen, al final, después de felicitarme por la traducción de práctica que le hice, el dueño me dijo que también habían aplicado para la posición personas con más experiencia que yo, que cualquier cosa, en un marco de diez día me avisaba.

En estos meses como que todos tienen más experiencia, nadie quiere darle chance a un novato, a muchos de estos individuos se les olvida que por algún lado tiene uno que empezar. Por suerte ya sólo me faltan dos clases para graduarme, con el título en la mano, creo que se abrirán más puertas.

Esta mañana me topé con un joven que andaba 'buscándosela' en el subway, el muchacho me ha dado una idea, de ese tipo de ideas que uno dice: "Coño por qué no pensé eso antes!" Este muchacho que ven en la fotografía se dedica a vender cuentos de su autoría(digo de su autoría, pero uno nunca sabe.) en los vagones del tren.

Cada folletito contenía un relato, el cual él vendía por un dólar. Es admirable su labor, de cierta manera creativa, aunque ya había visto antes a unos cuantos recitando o vendiendo copias de sus poemas.

Con el miedo que le tienen muchos a la lectura dudo mucho que yo pueda subsistir de mis cuentos y mucho menos si los vendiese en el tren, pero uno nunca sabe, no se sorprendan si algún día ven fotos mías circulando por ahí, vendiendo mis relatos en el subway para poder comer. Señoras y Señores, Nueva York ta' duro.

Friday, August 15, 2008

Caninos con Estilo








Ayer andaba por el West Village, me iba reunir en un restaurant con unos amigos, a celebrar el cumple de un pana, cerca de la calle 11, en Greenwich St, me topé con una tienda de ropa y accesorios para perros. 'Qué cosa más grande chico!' Como diría una amiga cubana. A cada rato en las calles uno se topa con perritos a quienes los dueños lo visten, pero por la mente a uno no le pasa que haya tienda que se dediquen totalmente a poner a estos animales a la moda.
Yo siempre me imaginaba que los dueños se metían en una tienda para niños y compraban camisetitas para sus mascotas, pero cada día uno aprende y ve cosas nuevas por estos lados. Ya saben, si quieren que sus mascotas vistan de Lacoste, dense un paseo por estos lados.


Bicitaxis


No recuerdo haber visto de estos taxis cuando llegué a NY hace 8 años, poco a poco, en los últimos años la cantidad de taxistas en bicicletas ha ido aumentando, ahora estos jóvenes pululan por todos los rincones de Midtown. Uno que a veces no puede cargar en una bicicleta con uno mismo, imagínese llevar a otros.
Yo aún no me subo en uno de estos, de cierta forma siento pena por el ciclista, tener que llevar mis doscienta y pico de libras no es cosa fácil. Otra razón por la que no me he subido es porque no creo que uno ande muy seguro encima de una de éstas, además, tampoco considero que un taxi de estos pueda llevarme a mi destino más rápido que un taxi amarillo.
Una noche en la que no aparecían los yellow cabs, tuve la tentación de subirme, pero no pude, por las razones que expliqué más arriba, aunque creo que el trabajo que hacen es necesario, ya que los taxis amarillo en horarios importantes no pueden satisfacer la demanda de los pasajeros.
Espero que a alguien se le ocurra llevar esta modalidad de taxis a mi país, se haría buen negocio, ya que este trabajo no tiene nada que ver con la gasolina y se podría proveer un servicio al menos a mitad del precio de los medios de transporte público convencionales.

Tuesday, August 12, 2008

El Lápiz Mágico












La primera vez que vi a este señor me dejó un recuerdo fantástico, de inmediato le dediqué un post en mi otro blog. Ayer lo vi nuevamente, él trataba de dibujar a una pareja de novios, estos le dijeron que no lo hiciera, él señor le decía que en sólo dos paradas él lograría dibujarlos a ambos(En la primera foto él le estuvo diciendo esto.) Ellos se negaron y él se puso de pies y se fue a sentar al otro extremo del vagón donde de inmediato se preparó para dibujar a quien tenía enfrente. En ese momento, el muchacho de cabeza rapada y sudadera roja que aparece en la tercera fotografía, parece que se interesó por el talento del señor y se animó a darle su teléfono para que el dibujante lo contactara.
Curiosamente el azar se las arregla, esta mañana cuando me subí de nuevo en el tren número uno me topé con este gran dibujante, se hallaba durmiendo en el vagón. Yo hasta este momento había creído que el simpático ancianito, debido a su gran talento a pesar de estar vestido en harapos tenía un hogar.
Aquí les dejo, la anécdota que escribí hace como tres años acerca de este viejito de gran corazón:

Diez y media de la noche, me hallo agotado, sentado en uno de los asientos duros del tren. Muchos van de pies, no hay asiento para ellos. Pasajeros bostezan para contagiar su sueño. Otros que dormían se reclinaban en los tubos de acero o sobre hombros extraños.

Mis ojos curiosos miran hacia todos los lados, de mis audífonos se escapan unas melodías caribeñas. Observo lascivamente a una chica con un gorrito rojo sentada frente a mí. Sonríe mientras lee su revista de moda. Bellas sus piernas, majestuosa e imponente mirada.


A mi lado va sentado un señor afroamericano de pelo gris. Viste unas sandalias, un pantalón largo de cuadros. Entre su pulgar e índice derecho tiene un lápiz, el cual coloca horizontalmente frente a sus ojos y frente a la bella criatura de tacones altos, gorrito rojo y labios que invitan a besar. Luego baja su instrumento de trabajo, coloca la punta sobre un papel en blanco y rápidamente empieza a trazar. Primero aparece su gorro, luego su pelo negro hasta los hombros, y poquito a poco su cara se va haciendo visible.


Qué ojos! Qué bella nariz cual puente al paraíso. En menos de cinco minutos la chica había sido atrapada en el tiempo, su finura, sus piernas cruzadas, su vestidito rojo ceñidito al cuerpo había sido plasmado con justicia por ese mágico dibujante y su carbón.


El señor mira su papel, sonríe y lo guarda junto a otros dibujos en un pequeño fólder manilla que lleva sobre sus piernas.


La parada de la chica de piel acaramelada parece que ha llegado, la veo cerrando su revista y colgándose la cartera al hombro.


El ancianito, toma un nuevo papel, con una navaja de mango amarillo comienza a sacarle punta a su lápiz, observa por última vez a la chica de gorrito rojo, quien en ese momento dejó su asiento vacío y empieza a tornar su cabeza de izquierda a derecha sigilosamente.


Agarra su lápiz entre su pulgar e índice y lo coloca en posición vertical, con la borra hacia arriba. Elije a su próximo modelo. Un señor blanco y calvo, quien en ese momento leía el New York Times. El señor nota que ha sido elegido y sonríe con sus dientes amarillentos. El dibujante empieza a trazar su enorme nariz, esta parecía ser la típica nariz judía, larga y arqueada.


El calvito deja de leer un rato y trata de observar el dibujo. El anciano lo cubre con su mano huesuda. El artista sigue dibujando, muchos de los que dormían despertaron y comenzaron a prestarle atención al gran dibujante quien ya se encuentra trazando los labios finos, rosados y cuarteados de su modelo. En menos de seis minutos terminó el dibujo. El señor blanco no pudo haber quedado mejor, al carbón hasta parecía más apuesto.


El señor de raza negra saca la hoja de su clipboard y se la entrega al hombre blanco, el cual la mira por un rato, sonríe y se la devuelve. El dibujante se la regresa y se la da como regalo. Se levanta de su asiento, se coloca el lápiz amarillo detrás de la oreja, pone el retrato de la chica de gorrito rojo enfrente de todos sus otros retratos y se desmonta sin esperar recompensa del tren.


Graffiti Bus












Pasando el domingo por el Madison Square Garden me topé con este bus pintado por todos lados. Me acerqué para verlo bien, los colores juveniles de los garabatos y las cartulinas en el frente del autobus me hizo sospechar que se trataba de la guagua de gira de algún artista. Luego pude ver las cabecitas y los afritos de los 'Jonas Brothers.' Ese grupo de hermanos adolescentes que en este país es una sensación.
El descontrol de los graffiti me hizo recordar una conversación que tuve hace un tiempo con un amigo, quien me explicaba la reglas que tiene la Autoridad Metropolitana de Transporte, entre ellas estaba la de no dejar pasar de un día un graffiti en la pared, en un vagón o en autobus. El me explicaba como un graffiti, o un cristal roto incentivaba el vandalismo, que ante ese tipo de situaciones se debe actuar rápido, para evitar que más gente se sume.
Entonces me imagino como empezó todo esto, desde el primer graffiti en ese bus hasta el último, en donde ya todo se ve como algo normal. Parece que los resultados han sido inesperados, la gente ya no obedece, como muestra de eso está el mensaje en el cristal del frente del autobús.
'No escriba en las ventanas, Por Favor y GRACIAS'


Color Inusual

Este McDonalds de la calle 41 captó mi atención, me dejó preguntándome: "Porque no tienes los colores que te han hecho tan famoso alrededor del mundo? Cuestión de estética? Para parecer más sofisticado ahora te vistes de gris? Para que estés combinado con el edificio?

Friday, August 08, 2008

¿Qué tipo de lugar será este?








Estas fotografías se las tomé a una casa extrañísima que hay en una zona italiana del Bronx, a orillas de Pelham Parkway. Me parece inexplicable la decoración, la cantidad excesiva de estatuas dentro de esta propiedad, caballos, pianos, angeles, santos.
Cada vez que paso frente a este lugar me pregunto qué clase de sitio es este? Quién les habrá dicho que todo esto se ve bien? De quién se quieren proteger con todos estos santos? Se celebrarán bodas en este lugar de alfombras rojas?
La mezcla de decoración exhuberante y ecléctica, las múltiples cámaras de seguridad y la presencia contundente de la religión me hace recordar un poco la películas del Godfather, El Padrino.
El otro día pasé por este lugar en mi bicicleta y detrás de la puerta de cristal que queda en medio de los dos caballos blancos, habían como seis maniquís de hombres desnudos mostrando sus traseros, esta imágen me dejó mucho más perplejo, porque ahora sí que no sé qué tipo de lugar será este.

Friday, August 01, 2008

Un hombre Muerto










Esta es la serie de fotografías de un hombre Muerto que encontré al lado del camino, cuando me dirigía a jugar basketball. Este hombre vive debajo de estos árboles, me sorprendió verlo así, sobre el suelo 'pelao' ya que él posee una colcha y hubiese sido más cómodo dormir sobre ésta, pero cuando un hombre está muerto de sueño, donde quiera puede yacer.

Subway Party





video video

Anoche un grupo de embriagados armaron una mini-fiesta en el vagón en el cual viajaba. La primera canción que cantaron a coro no pude grabarla, para mí fue la mejor, sonaba como techno. Todos pisoteaban y aplaudían mientras las dos chicas que ven en el video cantaban a coro: "Cops are dicks!" (Los policías son cretinos!) Después de todos los cantos, hubo un muchacho borracho, que se paró de su asiento y empezó hacer un discurso sin sentido, en el cual decía que el 5% porciento de la población, esos animales que sólo van a la universidad por dos años nos tienen pisoteados y por ahí prosiguió diciendo que los policías son unos animales.

Al final un moreno, quien quedó exitado por el baile en el tubo que dio una de las blanquitas, le pidió que se sentara a su lado, se pusieron hablar, intercambiaron números, y cuando el novio de la blanquita se dio cuenta de lo que estaba sucediendo, de repente adquirió sobriedad, la llamó, y se cambió con ella y el grupo de amigos del vagón.

Al final el hombre afroamericano se acercó a mi lado y se puso a decir todo lo que le haría a la blanquita si ella lo llamaba y además, sin darse cuenta de lo que estaba diciendo, se puso a confesar los robos de carteras que le hizo a unos cuantos blanquitos cuando estos tomaban el tren en los años 90's.

"Las cosas eran tan fáciles en esos tiempos. Tú le robabas la cartera y como en esos tiempos todo el pundo le ponía de clave la fecha de sus cumpleaños a sus tarjetas de ATM, era fácil ir al banco y sacarle el dinero de sus cuentas de ahorros."