Saturday, January 19, 2008

El Espectador


Cada vez que los policías detienen un carro bonito y ponen a los que iban dentro a tocar el auto para ver si está caliente, muchos curiosos, solemos detenernos y observar como los agentes revisan a cada sujeto de arriba a abajo y luego se ponen a revisar el interior del vehículo. Con foquitos y con mucha delicadeza. Siempre me quedo observando hasta el final y nunca pasa nada, nunca encuentran nada, todo es un show para el spectator.
En Midtown los apartamentos tienen muchas ventanas para que uno se deleite viendo pasar los taxis amarillos, los carros de policia, lo que hacen los oficinistas y los vecinos. Ahora mismo, mientras escribo estas líneas, miro el edificio de enfrente, estoy observando claramente a una vecina, ella se está alistando para salir. Frente a mis ojos se ha desvestido muchísimas veces(Ustedes saben los indecisas que son a la hora de salir, buscando el atuendo perfecto.) Tengo la luz encendida, ella claramente puede ver que estoy de este lado, pero pretende estar sola, no se molesta en colocar las persianas. Mientras se desviste mira hacia acá como para que yo le haga seña. Mortificadora. Tiene un cuerpo esbelto, unos senitos color leche de esos que se comen de un sólo bocado. Estoy contento de tener buena vista, a veinte metros de distancia se ven deliciosos. Me ha gustado la última tanga blanca que se ha puesto y los jeans que se ha quitado y puesto unas cuatro veces. Cuando camina hacia el otro lado se toca esos gluteos perfectos y saltarines. La blusa que tiene ahora le queda muy bien y yo me pregunto: Cuántas veces va a entrar y a salir del cuarto? Cuántas veces va a tomar el celular para ver si la han llamado?
Ahora veo que su perrito ha entrado a su aposento. Ella ha sacado su cabeza por la ventana para botar el humo del cigarrillo y respirar el aire de Times Square. Me ha hecho recordar Rear View Window de Hitchcock. Parece que ya piensa salir con lo que lleva puesto, veo que se ha arreglado el pelo, ya pronto se me acaba el espectáculo.

Perfeccionando el Arte del Engaño

Hace unos meses escribí sobre este "ciego" y veo que continúa perfeccionando el arte de engañar a los más pendejos. En estos siete y pico de años que tengo encontrándolo ocasionalmente en el tren he podido notar que ha ido evolucionando, puliendo su estilo. Ayer noté un cambio bastante drástico, parece que se ha conseguido un instructor de actuación. El hombre mejoró muchísimo el acto. Pasó por mi vera con un estilo que no había visto en los años previos.

Voy a listar los cambios que ha hecho este farsante durante los últimos años.

-Cuando lo vi por primera vez solía vestir muy bien, ropa casi nueva.
-Dejó de vestir bien, pero cometía el error de andar con un reloj con piedritas brillantes.
-Paró de usar el reloj y la ropa nueva, pero cometía el error de desplazarse rápidamente por el vagón y pasarse de un vagón al otro con una destreza increíble. Pueden ver el video que coloqué en el video que le dediqué anteriormente.

-Ayer vi a un hombre totalmente cambiado, ahora se desplaza a pasito lento, y se sujeta de las barras, ahora no dice tanto "Help the blind, God Bless you." algo que hacía anteriormente y que irritaba a mucho, ya que lo hacía de una manera maquinal. Ahora no se pasa como un rayo de un vagón en movimiento a otro. Ahora el espera a que el tren se detenga, y luego se pasa al otro lado. Increíble las mejoras, ahora le será más fácil conseguir dinero.

Tienes Que Comerte Tu Ensalada



Nunca había visto a un loco comiendo ensalada.

En Dios Creemos, en los Otros...


Thursday, January 17, 2008

Te Pareces a mi Papá

En esta vida me han dicho tantas cosas: Te pareces a mi ex, te pareces a mi primo, te pareces a mi cuñado, te pareces a mi vecino, pero nunca en la vida me habían dicho te pareces a mi papá.

“You look like my dad.” Me dijo un hombre de 64 años ayer mientras me tomaba un traguito en el bar de un club de salsa. Inmediatamente, me dije: "Ahora soy un fantasma."

Primero me dijo en un inglés que casi ni se le entendía: “Smile. This is a party smile.” Sonríe que esto es una fiesta. Y yo que suelo economizar mis sonrisas sonreí. El señor ensacado se me acerca y me pregunta que de dónde soy. Le digo que dominicano. Luego agrega: “You look like my dad, like mi viejo. Just for that man, i like you.” Se puso la mano en el corazón mientras me decía que por parecerme a su papá ya le caía bien. Luego me pregunta que si voy a la universidad y le dije que sí. Me dice: “Yo te pago la universidad si tú quieres, eso sí tienes que sacar A’s.” Se siente bien extraño que un hombre viejo le diga a otro que le va a pagar la universidad. Eso me hizo recordar a un amigo medio loco que le ofreció a una bella compañera de trabajo pagarle la universidad si ella accedía a ser su novia.

El borracho me sigue hablando, y yo para ver hasta dónde llevaba la conversación(Casi siempre me pasa esto, me quedo más tiempo de lo debido, sólo para poder ver hasta dónde llega la historia. Tengo síndrome de reportero.) seguía atento ya que era difícil entenderlo hablar debido a la música alta y a que el don tenía un ‘jumo’ arriba que apenas podía abrir la boca.

“Tú no sabes quien soy yo. Shhhh, no se lo digas a nadie. Yo soy un tipo importante yo me llamo Pedro (No pude captar el apellido.) Soy agente inmobiliario. Yo tengo buen ojo para el talento. Tú pareces un tipo inteligente y que sabe hablar con la gente.” En ese momento se me acercan dos amigas que lucen muy bien y me saludan. “Ves lo que te digo, yo no fallo. Tú serías un muy buen agente inmobiliario. Si te consigues la licencia yo te monto el negocio. Venderías una casa diaria. Tú eres un tipo lindo. Eso sí, me tienes que besar la mano, decirme Bendición Pedro cada vez que me veas(Técnicamente, como yo me parezco a su papá, él es quien tiene que besarme la mano, Bendición Don Engels). Si yo te pido que me consigas una mujer me la tienes que buscar. A mí me gustan los hombres de palabra. Si tu vendes una casa por 300 mil no me vengas a decir que la vendiste por 200 o 250 mil. Las ganancias tenemos que partirlas 50/50. Imagínate tú, vendiendo una casa de seis aposentos, tres baños por 400 mil. Cuánto tú hiciste el año pasado?”

“No hice mucho, cuando uno estudia y trabaja no hace mucho.”

“Olvídate de eso. Tú vas a ser rico. Tú eres un tipo lindo, como lo fue mi papá. Esa barba tuya es idéntica a la de sus fotos de joven. Dime que sí que vas a trabajar conmigo para mañana mismo llamar a mi sastre para que te haga seis sacos.” Por unos segundos se queda callado y me mira por encima de sus anteojos. “Toca mi saco.” Me dice. “Eso es para que veas que yo no me pongo porquerías, esto es de calidad. Te has dado cuenta de que nadie se atreve a pararse al lado de nosotros. Eso es para que veas quien es Pedro" ... "Dilo, Pedro.”

Al final me pide mi número de teléfono y yo le digo que me de el de él que lo llamo (Imitando la táctica antigua de las mujeres desinteresadas.) El me escribe su nombre y número de celular en una servilleta y agrega: “Call me, I’d like to hear your voice.” Eso de “Llámame que me gustaría escuchar tu voz” me pareció un poquito del otro lado, y es parte de las cosas que uno tiene que escuchar cuando decide seguir una historia para ver dónde nos lleva.

En estos últimos días de bailes y gimnasio(Además de quien me cocina anda de vacaciones.) he perdido quince y pico de libras, y eso como que ha surtido su efecto: Hace unos días una mujer en sus treinta y pico de años, me robó un beso, la chica de la entrada del club de ayer me dejó entrar gratis y por último este hombre borracho de dudosas intenciones me dice que soy un tipo lindo. Algo anda mal con este mundo, voy a tener que salir menos para no ver, escuchar y ser parte de tantas cosas raras. (Es difícil cumplir con eso.)

Thursday, January 10, 2008

Coqueteando en el Tren




El lunes en la noche tomé el tren para ir downtown, lo primero que noto al entrar es a dos chicas asiáticas con abrigos negros bien maquilladas y peinadas, con pinta de que se dirigían a un lugar bonito. Ambas sonrien mientras sujetan entre pulgar e índice un Id de otro estado, ambas comparan sus Id, los sostienen uno junto al otro. Lo primero que me vino a la mente fue, estas chiquillas ya están hechas, se consiguieron su Id's falsos.
Me siento, y pienso en lo viejo que me estoy poniendo, y lo difícil que se me hace ya calcular la edad de personas más jóvenes que yo. Ambas chicas lucían preciosas, las miraba de reojo de vez en cuando, para contagiarme un poco de la alegría que irradiaban sus ojitos rasgados y maquillados. Saqué un libro de filosofía que compré el otro día y me puse a leer. Al poco rato noto a un jovencillo sentado frente a mí, vestido muy a la moda, hablándole a las muchachitas a través de señales, con sus dedos iba formando palabras y de repente veo que las chinitas se han alborotado. Ambas se pararon de su asiento y se le acercaron. Siguen con las señas, yo traducía sus ademanes y reacciones a mi mundo. Una de las chicas saca de su cartera una camarita, la otra se sienta junto al chico para que le tomen una foto, luego intercambian posiciones. Se siguen haciendo señas, el chico saca de su cartera un Id original del estado de Nueva York, una de las chinitas se cubre la boca en señal de admiración, coloca el Id junto a la mejilla del muchacho, como queriendo decir que ambos se parecían y también mostrando su admiración al ver que el chico ya era mayor de edad. El muchacho saca de su cartera una tarjeta, y de su bolsillo un lapicero. Le da ambas cosas a la chinita más alta, ésta escribe su número de telefono y su e-mail, luego se lo pasa a la otra, también hace lo mismo. La chinita más pequeña llevaba el abrigo cerrado, le llegaba hasta los muslos, no se notaba que llevaba debajo. La chinita más alta se sentó a mi lado, la del abrigo sexy al lado del chico latino. Se siguieron comunicando, la chinita más pequeña le pasa la tarjeta de nuevo al muchacho, para que escriba sus datos, éste lo hace, y corta con las manos un pedazo de la tarjeta y se lo pasa a la chinita sexy.
La chinita sexy, sentada al lado de el chico empezó abrir las piernas y a sonreir, a levantar ambas piernas y a sonreir. El muchacho latino se había sonrojado y se puso a escribirse mensajitos en su mano izquierda para dárselos a leer, y ella seguía coqueteando a su manera con el chico. Luego levantó nuevamente ambas piernas y las abrió, pude divisar un poco de su prenda interior(Los ojos son intrusísimos, es difícil controlarlos) La chinita en ese instante me hizo recordar una escena del film Babel, en la cual la japonesita muda con su uniforme escolar empieza a mostrarle su cochita a los chicos que están sentados en la otra mesa del lugar. La asiática más alta le hizo señas a la chiquita para que dejara de hacer esas cosillas, la chinita se levantó el abrigo y le mostró los pantaloncitos verdes que llevaba puestos, el chico volvió a sonrojarse. Los nuevos amigos salieron del tren en la parada de Times Square.

Remesas a la Prisión



Ayer cuando tomé el autobus de regreso a mi casa, me fijé en un anuncio dentro de la guagua. Me pareció bastante curioso, ya que se refiere a un servicio, que como uno no está en esas circunstancias ni siquiera le pasa a uno por la mente. Esta compañía se encarga de entregarle electrónicamente el dinero a los reos, dicen que en una hora, y por sólo 3 dólares, el dinero le llega a sus seres queridos.
Otra cosa que vale la pena señalar de este anuncio es que nunca lo he visto en los autobuses del bajo Manhattan, interesante la manera en la que este servicio se anuncia en los barrios de latinos y morenos.
En mi país llevarle dinero a un preso es toda una odisea, recuerdo cuando un compañero de mi equipo de basketball cayó en la chirola, y mi manager fue a visitarlo. Dice él que salieron muchísimos intermediarios a quien también había que darle algo si uno quería salir ileso de esa visita.

Bluechili

Cuando por primera vez vi el nombre de este negocio quedé un poco perplejo, ya que me dije a mí mismo: "Este nombre no le pega a una lavandería." Luego me di cuenta que estaba equivocado, que me había dejado llevar inconscientemente de los estereotipos. Digo esto porque al ver todos los abrigos en perchas que muestran en el frente, y al ver a una asiática colgando un abrigo y a otros asáticos vestidos de blanco trabajando ahí, creí que era un dry cleaner ya que en la mayoría de las lavanderías de New York los propietarios son asiáticos.

El otro día me detuve bien, y miré por el cristal, pude notar que era un restaurant de comida japonesa. Yo le echo la culpa a la forma en que ha sido diseñado el lugar. En ningún otro sitio he visto que se cuelgan los abrigos en el frente y dejan que estos sean parte de la presentación del negocio. Me imagino cuánta gente habrá que se haya confundido también.

Pelando Vegetales




Este señor es un vendedor ambulante de peladores de vegetales. Hace unos días lo vi por la calle 53 y Lexington de Manhattan ayer lo vi en Brooklyn. A su lado siempre coloca una pancarta en la cual muestra una copia de un artículo de periódico en el cual el sale y se le recomienda. Ayer estaba enojadísimo por que alguien le dijo que el pelador de tres navajas que el vende es muy caro, que era mejor comprar el de una navaja que sólo cuesta 99 centavos. Al señor se le puso la cara roja y empezó a decir que lo barato sale caro y que lo bueno tiene su precio, le dijo al transeunte que se fuera y que comprara el que a él le diera la gana.
"Yo tengo 15 años vendiendo este producto y mis clientes han quedado satisfechos." Dijo esto en voz alta, y prosiguió su demostración de cómo se pelan las zanahorias con su pelador y con el otro, el de una navaja.

El Bastardo


Bonito nombre para ponerle a un restaurant.

Puercos Creativos



Fascinante la creatividad que tiene la gente para ser puerca y esconder la basura. En la parada de trenes de la 116 pude ver como unos expertos colocaron una botella de Gatorade y una lata de Budweisser sobre el soporte de unas luces.

Iglesia-Disco






Cerca de la calle 110 vi esta iglesia protestante iluminada por luces lumínicas que cada cierto tiempo cambiaba de color. Me hizo recordar una iglesia que transformaron en discoteca en midtown creo que en Park Avenue a la cual Britney Spears va de vez en cuando. Increíble hasta donde se puede llegar para llamar la atención.

Momias De Piedra






Estas momias de piedra las vi cerca de la calle 110 de Manhattan. Primero vi a la parejita, parecen novios que no se quieren hablar y luego vi la que está solitaria, me dio pena al verla tan sola.

Saturday, January 05, 2008

La Rata de Aire




Muchas veces caminé por Nueva York y vi una rata inflable, ergida imponentemente frente a algún edificio, la vi parada en frente de construcciones o de reparaciones pero sin saber lo que significaba, mi conclusión era: "Ha de haber algo bastante dañino en ese lugar, y para alertarnos de que algo nos pueda causar daños en nuestra salud, estas buenas personas inflan a este roedor y lo plantan en frente."
Pues estaba muy equivocado, un amigo New Yorkino me explicó hace unos meses el significado.
Esta rata se coloca frente a los edificios o lugares en los cuales no se ha utilizado a un trabajador perteneciente a la unión de trabajadores que ejecutan ese tipo de labor. Por ejemplo si usted tiene una empresa y necesita reparar la electricidad y se busca a un Baakanit que anda por la calle que sabe de eso y no pertenece a la unión de electricistas para que le resuelva el problema, usted corre el riesgo de que los electricistas de la unión se enteren. Estos al sentirse amenazados de que Baakanit, ese pobre vagabundo, esta haciendo su trabajo por menos dinero, deciden inflar una rata como símbolo de protesta. Muchas empresas temen que le coloquen a estos roedores en frente, por eso ni siquiera piensan en buscar a alguien fuera de la unión, a otras le importa muy poco.
Una costumbre rara esa, no sé si resulte mucho como símbolo de protesta, se ve un tanto graciosa la rata esa, si todas fuesen así que fácil sería liberarnos de ellas, con un pinchazo tendrían.

Wednesday, January 02, 2008

De Regreso A Los Ochentas





video

Y hay momentos que nos sacan de la realidad, y nos transportan a otro mundo. Y uno mira a estas personas con radios en manos y pantalones de tubito y se pregunta a sí mismo, estoy yo en su mundo o están ellos en el mío.

Me divertí mucho hace unas cuantas semanas al ver a estos dos muchachos afroamericanos pasearse por Harlem, ataviados como si viviesen en los ochentas. Con sus radios en manos, sus tenis adidas, un corte de pelo de acuerdo a esa época. Todo le quedó muy bien y coordinado, desde el rap que reproducían su casetteras hasta la forma de caminar. Yo no hice más que mirarlos y sonreir, ya que por unos minutos me hicieron creer que formaba parte de alguna película, me acordé de Eddie Murphy y su papel de príncipe Africano en Coming to America. Mostraron mucha creatividad, estoy seguro que consiguieron la atención que querían y quizás algunos numeritos telefónicos.

Padre E Hijo





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Esta parejita boricua, padre e hijo, hicieron tremendo show en la calle 59 el 31 de Diciembre. Nos deleitaron con unas selecciones de bomba y plena tremendas.

Al papá no se le entendía nada de lo que decía, debió haberse conseguido un microfonito y unas bocinas, el hijo realmente tiene talento, le sacó las lágrimas a esos cueros.

Es una bonita experiencia compartir con nuestros padres, a mí en lo personal me encanta jugar en contra o en el mismo equipo de mi padre, quien como lanzador de softball tiene sus truquitos. (Estos viejos sí que saben amarrar la pelota)

I Love Lucy


Yo a veces me pregunto: Y estos comerciantes en qué estarán pensando? I Love Lucy es una serie de televisión antiquísima, yo no creo que algún niño pueda reconocer a estos personajes y querer que sus padres se lo compren. Creo que el muñeco estará por mucho tiempo cuidando esta bodega dominicana.

El Porque Debes Limpiar Tu Mesa

Me pareció gracioso encontrar en la tienda de Ikea de NJ un letrero en el cual se le dice al cliente por qué debe limpiar su mesa después de comer. El sentido común nos dice que debemos hacerlo ya que no queremos ser unos cerdillos. He aquí la explicación de la gente de IKEA.

El limpiar tu propia mesa es una de las razones por las cuales pagas menos.
Gracias a que lleves tu bandeja a la estación de bandejas puedes disfrutar de nuestros bajos precios. Eso también significa que nuestro personal tiene más tiempo para servirte y cocinarte.

Esto es facilito!

Después de todo quien termina ahorrando es el dueño del negocio.

En El Vino, Verdades


A mí el vino no me saca ninguna verdad, soy de esos borrachos callados y observadores, pero tengo un amigo que hasta la combinación de su tarjeta de ATM te da si se la pides. Este es un letrerito que vi mientras visitaba una tienda de NJ.