Monday, November 10, 2008

Nuebayol e' Chiquitico Men

Andar por los lados de Washington Heights me resulta siempre acogedor, especialmente cuando uno se sube al colectivo y este no va muy lleno. Uno se encuentra con personajes de nuestra propia tierra y sus historias nos relajan instantáneamente.

Tomé el autobus en la 125 y percibí que la conductora estaba buenísima. No sé lo que hacen los uniformes esos, pero nunca había visto un uniforme de la MTA tan bien puesto.

Me senté en uno de los asientos de adelante. Frente a mí van sentados dos dominicanos en sus cuarenta, pero con pintas de jovencitos. Los dos venían muertos de la risa, hablaban tan duro que a pesar de tener mis audífonos puestos los escuchaba clarito. Quise pretender que no los escuchaba pero quien contaba la historia me hizo reir y se dieron cuenta que le estaba prestando atención a la conversación. Percibí también que la conductora latina, estaba también gozando con lo que decían los tígueres.

"Coño loco, la verdad e' que Nuebayol e' chiquitico. En Chinatown! En Chinatown fue que me encontró! Qué lío! Qué lío mi hermano!"

"Ya yo me imagino!" Respondió el que estaba sentado a la derecha.

"No men, tú no te imagina na', eso que me pasó fue de película."

"Y cómo fue? Cuenta!"

"Mira montro, yo 'taba en Chinatown, comprándo una cartera y allá, en Chinatown, se me apareció ella. Yo te digo, yo ni me lo creía. Eso fue de película men. Como había mucho tráfico yo me puse a rebasarle a los carros y quedé atrapao en un tapón. Ella venía corriendo encojoná, diciendo dichos. Imagínate, yo tenía to los vidrios abajo y la boca de esa mujer se escuchaba rugir de lejos. Mientras ella venía corriendo atrás de mí se oían un reguero de malapalabras."

"Diablo!"

"Qué lío men! Qué lío."

"Loco y qué tú hiciste?"

"Qué iba yo a ser! Yo 'taba atrapao en medio del tapón, no podía dar p'atra ni p'alante. Ella se me acercó, me dijo un reguero de vaina' y me dio par de galleta. Yo me quedé tranquilito, aguantándole la boca a esa mujer. Tú tenías que ver a la chilla, ella iba al lao mío, má asutá que el diablo. Ella creía que mi mujel le iba a entral a ella también."

"Y qué pasó loco?"

"Bueno, tuve que llevarla pal Bronx a las dos. Imagínate la boca de esa mujel, yo quería desaparecel men. La chilla, que tiene pinta de mujel brava, taba callaita, no dijo ni pío, parece que con miedo de que mi esposa la sonara."

"Coño qué fuerte!"


"Fuertísimo men, Nuebayol e' chiquitico men, chiquitico brother. Qué me iba yo a imaginar men que mi mujer iba a coger ese mismo día que yo andaba con la Chilla pa' Chinatown, óyete eso, mi mujer, una mujer que casi no sale del Bronx, dique a comprar a Chinatown. Eto e' lo último.

Eso 'taba de película men. Yo todavía no lo creo. Diablo mano, se me cayeron to los planes de rapadera que tenía con la Chilla, ella ya ni me habla. Tan buena que 'taba la degracia. Y yo que lo había planeado todo jevi, y le había dicho a mi mujer que llegaba de Santo Domingo a Nuebayol el miércoles en la noche, pa' yo pasarme el lunes, el martes y el miércoles con la Chilla que había viajado de Miami a Nuebayol pa' verme. Qué vaina brother! Ahora toy caliente por to lo lao, Nuebayol e' chiquitico men."

[Me gustó mucho la narrativa del hombre, como iba desvelando los hechos y haciendo repeticiones, retrocediendo al lugar del 'fatídico' encuentro. Hay mucha gente suelta por ahí que son cuentistas y no lo saben.]

6 comments:

ClaudiaRita said...

Asi es, muy divertido!, el truco es como se cuenta el cuento... je je!

Palmoba said...

jajaja, a las dos jevitas les parecerá igual de divertidico??

LoLa Vasquez said...

Para la proxima, vete mas lejos!! jajajaja

Tatiana said...

debieron haberlo picado entre las dos, hasta suelte tuvo el malvado de poder contarlo.

MiguiMix said...

jejejeje la verdad que los dominicanos sobresalimos donde quiera jejeje....

Karol_a said...

jaja qué cosas, si, son cuentistas y no lo saben, pero tú sabes contarlo rebien chiquillo.
Pero de donde sacas tanta historia? te llevaras to er dia por la rue no aju jaja, mir que a mi me pasan cosas, sobre todo en mi trabajo que veo a mucha gente de todos los pueblos, ya te digo hasta tuve en la puerta de mi despacho un gorila de la gente rara que me entraba, trabajo para el gobierno en la administración pública y si yo contara mis historias no te creas te reirías mucho, pero seguro no tengo ese arte que tu manejas para contarlo.
:)