Sunday, November 16, 2008

De Times Square al Bronx


Tenía un buen tiempo sin pasar por Fordham Road, hoy caminando por esos lares quedé boquiabierto con la LCD gigante que tenía este negocio de ropas, tenis y chucherías en el Bronx. Me resulta sorprendente ver una pantalla de esa magnitud en esa tienda de Alta Categoría en donde suelen retratar a los que roban para luego pegar sus fotos en las vidrieras de enfrente, en esa misma tienda en la que si entras con una bolsa o una mochila, un guardia de seguridad te la quita y la guarda y a cambio te da un cartoncito estrujado con un número hecho a mano.
Orgullosamente en la pantalla ellos anuncian ser los primeros en el Bronx en tener una pantalla LCD. Yo ya me imagino que mucha de las tiendas de por ahí para no quedarse atrás le seguirán los pasos y esa zona del Bronx sin querer queriendo se convertirá en la versión ghetto, barrial del famoso Times Square.
Esa lujosa pantalla me hizo recordar las casitas pobres de mi ciudad, esas hechas con el metal de las latas de aceite, esas que se veían casi cayéndose de lado, esas misma a las que uno entraba y se topaba con un televisor de 40 pulgadas último modelo y un poderosísimo stereo.
Aunque también hay que darle crédito a quien le surgió la idea de poner semejante pantalla que vale quizás un cuarto de lo que vale el negocito, ya nos tiene hablando, los negocios rivales seguramente tienen una envidia que se le nota en la cara.
Viendo este asunto desde otro punto de vista, me viene a la mente la imagen de esos que viven en las peores condiciones que uno se pueda imaginar, pero para aparentar estar mejor, en su cuello se ponen un bling que cuesta más de $5,000 dólares.

7 comments:

DrLacxos said...

me recordaste una defensa que siempre dice la gente: prefiero tener un camisa cara un buen pantalon y una pelaita que me haya costado como 20 dollares auqnue no tenga nada en lo bolsillo, pero la apariencia es lo que importa!

Por Dios!

Yalo said...

Querido B. Si te paseas por los barrios más pobres de nuestra apreciada ciudad (a orillas del Ozama, por ejemplo) también verás que en muchos casos duermen en el suelo, se les inunda la vivienda de sólo tronar y a veces no tienen qué comer, pero cuando entras a la vivienda te encuentras con tremenda TV, tremenda radio y cuantos utensilios de primera "se necesitan" en las casas de hoy. Paradojas de la vida, amigo. Paradojas de la vida.
Y.

LoLa Vasquez said...

Lo del cartoncito estrujado: tu como que tienes mucho que no viene por estos lares...No hay tienda, por lo menos en la Duarte y Villa Consuelo, cuyo pase de entrada no sea un cartoncito como ese que describes.

La prox vez que hablemos recuerdame hacerte un cuento sobre las apariencias que me dijo una tia. Da pique si, pero en cierta forma tiene razon, recuerdate que hay un adagio que reza "la primera impresion es la que cuenta" y eso, es parte del combo mismo.

Crei que eso de "llenar ojos nada mas se hacia aca". Que inocente soy!!

Saludos :D

Emanuel said...

Pero 20 dólares ta barato por una pelaíta =p

JCarlos said...

ya tu sabes!!! asi como dices es que es la gente... el otro dia vi aqui una casita de tablas, cayendose a pedazos y una jeepeta en un ranchito que hacia de garaje, que esta costaba mas que la casa y el solar juntos... que desgracia, que cerebro!!!!

Baakanit said...

DrLacxos, jaja y cómo distingue uno una pelada de 20 de una de 12?
Está medio enigmático eso.


Yalo, sí querida amiga, paradoja de la vida. Llenar los ojos y darse su lujo va primero que cualquier necesidad básica.

Ciao


LoLa Vasquez, el proceso de 'llenación' de ojos ocurre en todos lados. Puedes soltarte el cuentecillo ese, no lo dejes pa noche buena.

Yo sé que los cartoncitos se usan por allá, por eso mismo lo digo, ese negocito de la pantalla gigante, se desenvuelve de una manera tercermundista.

Ciao

Emanuel, yo pago 15(Propina incluida) y me pelan bien. Pagar veinte es demasiado.

JCarlos, cuidao si era un político que andaba de visita. Visitando su viejo hogar.

Saludos

key said...

dinero llama dinero, la apariencia es lo que importa, ya no hay rival pequeño...