Saturday, September 13, 2008

Policías Encubiertos



Con un buen tiempo en la ciudad uno empieza a decifrar un poco su mecánica. De repente uno despierta una mañana con un ojo en cada mano, sobre los hombros, detrás de la nuca. Al ver notar cosas que no notamos al principio, sentimos que tenemos súper poderes.
El primer contacto que tuve con un policía encubierto, fue cuando una vez me pusieron un ticket por sentarme en las escaleras de la estación de calle 145. El tiempo me ha despojado de esos detalles de cómo andaba ese policía vestido, sólo recuerdo que parecía un hombre común y corriente, un pasajero cualquiera. Cuando empezó hacerme preguntas, me sentí importante, hasta creí que me utilizaría como testigo para resolver un crimen. Ingenuo al fin, como todo recién llegado, caí en una emboscada, al darse cuenta que sabía poco de las leyes y de la forma en que funciona la ciudad, me confesó que era policía y que yo había cometido una infracción, que era ilegal sentarse durante la hora pico sobre las escaleras de una estación, que eso era obstrucción de tráfico. Yo en ese momento me entero, de que sentarse era ilegal, de que en NY, había pautada una hora pico. Al tener sólo 18 años y provenir de una pequeña ciudad, está acusación me parecía incomprensible.
Luego con el tiempo descubrí que el policía me había tomado el pelo, aprovechándose de mi desconocimiento de la ciudad. El ticket que me dio, supuestamente en hora pico, lo hizo sólo para cumplir con la cuota de tickets que le asignan, ya que a la hora que él me halló sentado, ya era pasada de las 7 de la noche.
Bueno, todo este palabrerío para llegar a contarles que ya desde lejos puedo señalar a muchos de estos policías. Ellos usualmente andan vestidos como Frat Boys, pantalones de bolsillos a los lados, camisetas azul marinas o gris, gorras, además de andar bien afeitaditos. Quién aparece en la primera foto me engañó totalmente, ha sido el mejor policía encubierto que he visto, y el primero afroamericano. Su forma de vestir era muy distinta a esa de la segunda foto que les muestro, el moreno parecía de verdad una persona común, se pudo mezclar bien con la forma de vestir en Harlem, ear piece, bolsa deportiva de cordones sobre su espalda, polo shirt y pantalones anchos. Estaba tan bien metido en personaje que le pasó un grupo de policías por el lado y ni siquiera lo saludaron o se detuvieron a hablar con él, luego volvieron a pasar, y al verle la cinta amarilla enredada en su antebrazo advirtieron que era uno de los suyos y le preguntaron si necesitaba ayuda, él contestó que no y al poco rato su compañero, el blanquito que ven esta foto llegó a la escena, a llevarse a un señor esposado que estaba sentado en el suelo. Quién sabe lo que habrá hecho, al menos estaba sentado en un lugar que no obstruía el tráfico.

2 comments:

gerardobatista said...

Que abusador, pero me imagino que ahora te puedes defender mejor.

DrLacxos said...

pera... no sabia que era prohibido sentarse en las escaleras de la estaciones de tren, digo pro lo menos en la ciudad!

el policía que muestras, no parece para nada policía!, buena estrategia!