Wednesday, September 24, 2008

Las Rueditas de la Libertad












Poco a poco la temperatura va descendiendo y la oscuridad de la noche se prolonga. Ahora monto bicicleta con un abrigo rompebrisa, porque sin ese tipo de jacket el viento que hace cuando pedaleo rápido traspasa el algodón de mi sudadera.
En las últimas tres semanas he salido diariamente de mi casa para la cancha de basket a eso de las seis de la noche y todas las noches me he topado con el muchacho que aparece montado en la silla eléctrica de la primera foto.
La primera vez que lo vi, estaba sentado sobre una piedra al lado de su silla de ruedas. La imagen fue muy poderosa para mí. El verlo así, liberado de su silla contemplando la naturaleza por sí solo, sin que nadie lo ayudase a sentarse donde estaba, de cierta forma se convirtió en un momento que podría catalogar de memorable.
Al día siguiente crucé por el mismo lugar y lo volví a ver sentado sobre la misma roca del área verde del Pelham Parkway, como el día anterior se hallaba solo, disfrutando de su propia compañía. Después de ese día lo he visto en varias ocasiones, todas estas veces lo he visto en diferentes puntos del camino de varios kilómetros que me lleva a la cancha. Por lo que veo diariamente su ruta es la misma y lo mejor de todo es que se le nota disfrutar la travesía, aunque muchos lo vean como algo monótono, en su cara se le nota disfrutar de cada día, del viento, de las personas que trotan, de los que montan bicicletas.
Increíble la libertad que te pueden dar unas buenas ruedas, ganas de vivir y una poderosa batería. Si tuviese una silla de las regulares creo que no podría disfrutar de la naturaleza como lo hace con esa silla eléctrica, se le cansarían los brazos, por suerte tiene la oportunidad de disfrutar de todo el trayecto.
Desde hace tiempo quería tomarle una fotografía pero se me había hecho casi imposible, ya que a veces andaba rápido y me lo hallaba de repente o porque otras veces me tocaba verlo frente a frente. Hoy cuando regresaba a casa lo vi desde lejos, me detuve, saqué la cámara pero ésta estaba descargada, entonces tuve que tomarle la foto con la camarita de imagen granosa de mi celular. Hoy fue un día raro, ya que esta vez lo vi acompañado, hablando amenamente con un amigo, that's good.



3 comments:

Palmoba said...

Este ha sido un post muy lindo lleno de emoción.
No hay nada más grande y poderoso que querer.

marta said...

A veces si no se tiene compania tiene uno que pasarla bien con uno mismo o sonreir, algo asi. A veces yo veo gente en sillas de ruedas y de cierta forma aprecio que yo no tengo que depender de una, pero como todo en la vida uno aprende a vivir como le toque, aunque no sea justo. Eres muy observador, deberias ser paparazzi, haha.

Anonymous said...

La epoca favorita para algunos como yo, en donde

la noche es mas larga y mas frio en el ambiente,

cuando todo cobra vida para nosotros.

Pobres personas que no pueden caminar, estos

aunque no lo puedan son de muy utiles al resto

del mundo, lastima que los miran como algo que no

sirve, siendo esto erroeno.

Que bien de que este muchacho esta al aire libre

pues debe sentirse mejor de esta forma y asi

olvida en cierta parte de su problema fisico.

Da felicidad saber de que esas ruedas le permitan

ser libres.

Gracias Engels por este post.

El Oscuro....