Wednesday, September 03, 2008

La Llorona


Mientras esperaba por el tren sentado en una banqueta marrón de madera, a mi lado se sentó una chica con un velo en la cabeza y con una caja de pizza en sus manos. Empezó a devorar su pizza, y el olor que emanaba de esa caja caliente me hizo recordar que tenía hambre.
De cierta forma estaba sorprendido por el apetito de la joven, nunca habían visto mis ojos a una mujer decidida a comerse una pizza sola, sin compartirla con nadie.
Llegó el tren, ambos nos sentamos en la misma banca plástica y azul. Dejamos la distancia de dos cuerpos. Yo saco de mi mochila la novela El Esposo Eterno de Dostoyevsky, comienzo a leer. De pronto el buen olor de la pizza se transforma en hedor a orina y días sin bañar.
El mal olor se hace más fuerte. Comienzo a mirar hacia todos los lados para ver si detecto al dueño del hediondo aire que circula dentro del vagón. Se me hace imposible descubrir al desamparado, todo el mundo lleva puesta una vestimenta impecable. Miro hacia todos los lados, trato de recordar quien estaba en el vagón al momento de haberme subido, la memoria me falla, no puedo encontrar al culpable. Dirijo mi mirada hacia la derecha y veo a una muchacha afroamericana vestida de negro y como hombre, secreteándole unas cosas a la muchacha árabe de la pizza.
Por la cercanía de los labios de la chica machona con las orejas de la muchachona musulmana, supuse que se conocían. Por el tiempo que duraron los susurros y su mal olor cerca de la chica árabe, me imaginé que había cierto flirteo en acción, que a pesar de la hediondez del aire ambas saldrían tomadas de la mano, quizás se comerían juntas esa pizza.
Me quito los audífonos para ver si puedo capturar un poco de esa conversación que ya me estaba pareciendo tan íntima e intrigante. De repente, la chica afroamericana comienza a sollozar, los ojos se le aguan, sus fosas se tornan acuosas. De pronto, entre lágrimas comienza a balbucear unas palabras entrecortadas.
"Tú no sabes lo que me haces!"
"Yo no he comido nada hoy!"
"Te niegas a darme algo, a mí que tanto lo necesito!"
"Si me pasa algo va a ser tu culpa!"
La chica se pone de pies, se estruja los ojos y se pasa la palma de la mano por la nariz.
De manera mágica se compone, los sollozos son cosas del pasado, se aleja y se detiene de nuevo frente a otra persona, a repetir su historia(esa que muchos al verla tan fuerte y sana no creemos), a buscársela.

8 comments:

megamonchy said...

yo creo que lo del bajo es para que tu de desesperes y le des de una vez lo que quiere para que se largue

Daisy said...

Y tu, hasta te quitaste tus audios para oir la conversacion, no se te va una, yo creo que por eso este espacio esta siempre interensante, vienes aqui y te sorprendes con las cosas que tu encuentras. jaja eres un metiche , en buena onda!

DrLacxos said...

jejejejejeje y eso que pensabas que era otra cosa!< jejejeje

Palmoba said...

Jajaja durante todo el tiempo pensando que era una historia de amor...y era de pedigueños!!!

Francisco Arvelo said...

Interesante historia. Hey, siempre leo tu blog... Ya hasta puse un enlace en el mio...
Farvelo.

Baakanit said...

megamonchy, estoy deacuerdo contigo, lo del bajo es una buena técnica.

Saludos

Daisy, ya lo sabes, de alguna forma hay que entretenerse con el ambiente que nos rodea.


DrLacxos, qué cosa?

Palmoba, amor a pedir, odio al trabajo ;)

Francisco Arvelo, Bienvenido Farvelo, gracias por tu visita. Me alegra saber que pasas por estos lados.

Saludos

Yalo said...

Estoy de acuerdo con Megamonchy. Te desesperas, le das todo y �a volar! Ya sabemos los efectos del "hedor a orina y d�as sin ba�ar". Me atrever�a a hacerlo en un lugar lejano donde sepa que nadie me conoce. Luego me tirar�a en el piso a re�rme. Si se complica conseguir el hedor, lo intentar�a con un "huevo huero".
Abrazos, B.
Y.

JennvicT (Ositajenni) said...

Jajajaj que risa lo de Megamonchy. Pues pense que era un hombre esa mujer.