Monday, July 21, 2008

Momentos de Rabia

Recuerdo hace un tiempo a un comediante decir: 'Los hombres que van al gimnasio y se ven fuertes, aprovechan la más mínima oportunidad para quitarse la camiseta. En cualquier momento los ves que andan mostrando sus músculos.' Yo no podría estar más deacuerdo con los que dicen eso.

En las fiestas de salsa de las cuales a veces soy participe, a cada rato 'los fuertes' se cambian las camisetas sudadas por secas en frente de todo el mundo. Creo que está bien, si yo estuviese como roca sólida también haría lo mismo. Hay que buscar la forma de vender el producto. I'll be showing my guns and my abs all the time.

Este señor que vi esta mañana andaba dándole golpes a las paredes del tren en el cual iba. El ruido me distrajo, cesé de leer para ver lo que pasaba. Luego lo miro dándole con el puño al cristal de la puerta. Me dije a mí mismo: "Y qué fue lo que se le entró a este tipo. Parece que quiere romper el cristal con su puño."

Después que terminó de gruñir y darles golpes a la puerta y al cristal, comenzó a caminar por el pasillo del vagón, se notaba enojado. Quién sabe de qué? Segundos después de yo haberle tomado la fotografía, empezó a golpearse fuertemente con las manos abiertas ambos lados de la cara. (Como ya había escondido la cámara no pude captarlo en video, haciendo su incomprensible ritual.)

Esta escena me hizo recordar una que presencié hace como un mes. Yo iba caminando por White Plains Road, aquí en el Bronx y cuando voy llegando a la esquina de Morris Park, corriendo frente a mí pasa un muchacho alto y grande vestido de negro. Cruzó por mi vera lanzando un grito de guerra. De repente tomó un zafacón metálico repleto de basura, lo levantó y lo lanzó al medio de la calle. Por suerte el semáforo estaba en rojo y nadie venía pasando.

Al ver esta acción tan violenta y rara, empieza dentro de mí el usual monólogo interno: "Mierda coño, como que decidí cruzar por aquí en el momento equivocado. Ahora sí que se armó una vaina."

Después noto que en plena esquina habían muchas flores, velones, fotos, y que un poquito más a la derecha había un grupito, todos vestidos de negros. Sus camisetas le hacían honor al amigo muerto, como es costumbre en NY todas decían 'R.I.P', Descanza en Paz y debajo de las letras tenían impresas una foto del amigo.

Inmediatamente después de ver que el muchacho latino alto y grande también llevaba puesta una de esas camiseta entendí un poco su rabia. Vuelvo a mirar detenidamente el altar que habían improvisado estos jóvenes en plena esquina y noto entre las flores una bandera dominicana, una gorra de los Yankees y una camiseta gris del equipo de Futbol americano The Saints.

Por casualidad en el momento en que el chamaco había lanzado el zafacón verde y de metal a la calle, un carro de la policía se acercaba. Al verlo, uno de los muchachos que estaban en la esquina. Se le acercó al grande. 'No brother, no haga eso brother. A mí también me duele brother.' Ambos se pusieron a recoger rápidamente a manos limpias toda la basura que dispersaron. La policía al verlos limpiando, prosiguió.

Al verle la pinta al grupo que le rendía honor a su amigo me quedé pensando acerca de la muerte de este jóven. Tendrá esta que ver con la policía? Con una ganga? Las dudas siempre quedarán.

El duelo, el dolor de estos muchachos y muchachas por su amigo es de admirar, desde tirar el zafacón, a montar el altar, esas son imágenes más poderosas que uno mismo. No creo que tenga amigos capaces de rendirme tan solemne homenaje.

6 comments:

alfonso said...

mmmm..bro...showing off!!!!showing off!!!

JCarlos said...

...interesante post Baakanit, en princiio empece a sentir cierta repulsion hacia los individuos que describes, incluyendo al que lanzó el zafacón a la calle, pero luego esa percepción cambió por completo al leer la sultimas lineas... y es cierto, creo que tampoco nadie haria lo mismo por mi.

Tmac said...

Me contaron de una vez que un joven que de un puñetazo rompió el cristal de la puerta de una sala fe emergencia al enterarse de la muerte de su hermana.

Anonymous said...

Animo! yo he perdido diez kilos y eso que he pasado todo el mes de Julio en muletas por culpa de una lesion, cuando acabe el verano me apuntare al gimnasio y me pondre tal que esos bailarines de salsa,bien fuertote.
La gente rabiosa saca fuerzas de donde no las hay, un colega que tengo, cierta vez vio a una chica que le gustaba besar a otro y bebia un wisky en vaso de tubo y apreto,apreto hasta romper el vaso, ESO ES FUERZA!


Respecto a las pintadas, lei que un importante divulgador cientifico español, llamado Punset aprendio una gran verdad de la vida, en una pintada en el metro de NY: es esto vida antes de morir?

Yo hace cosa de un año, la ciencia me hizo un loco, aunque eso fue tiempo atras.. en fin, que desde entonces aun tenga los huevos negros (como se dice por aca a eso de tener pelo en las partes pudendas,osea ser mayor) creo en eso de la "magia" VUELVETE LOCO Y VIVE LA VIDA,asi aprendi en una pintada cierta vez.
Son grandes algunos que escriben mensajes en las paredes, recuerdo uno muy bueno,leido hace mucho tiempo SER GUAPO ES UN PLACER (el cual yo desconozco)

Y respecto a lo de los homenajes, a veces me pregunto cuando yo lo mismo.
Hace algun tiempo, un chico de mi pueblo murio en accidente de trafico.
El pobre sufrio una caida con lesion en el craneo y le diagnosticaron epilepsia; por lo que tenia que tomar una medicacion, mas el se negaba a ello.
Cierto dia, salio en su coche a visitar a su novia y le dio un ataque epileptico en plena carretera que le costo la vida.
Igual que James Dean brother, un rebelde sin causa; descanse en paz.

En el pueblo, su hermano y algunos amigos y muchachos, llevan estampada una pegatina en sus vehiculos con las siguientes letras "LVA CANI FOR LIFE" LVA era su mote, Cani seria en la gran manzana un "THUG".

Saludos desde el otro lado del charco, Philip.

DrLacxos said...

engel y o hago eso y mas por ti!, jejejeje

Mirko said...

Qué buena entrada..la verdad, es que yo hubiera pensado lo mismo. Qué miedo el tio ese,tan cuadrado y dando golpes por ahí...
Y al final tenía un triste motivo...