Monday, May 05, 2008

Graffiti


Aunque el tren número 5 no me pertenece, me dolió mucho ver este garabato en una de sus paredes de esta moderna máquina. Hay que ser muy desalmada para hacer semejante cosa. Qué se gana con ese tipo de comportamiento? Ojalá que este mal ejemplo no se multiplique, porque sería muy feo tener trenes tan sucios y asquerosos como esos que tenían en la ciudad en los ochentas, en los cuales muchos tenían miedo a viajar.

4 comments:

Aya said...

Es lamentable, no se que gracia le ven a ir ensuciándolo todo. Yo lo pienso también de las latas, papeles, botellas...me daña la vista ver cómo la gente tira las cosas al suelo sin ningún problema!

Emilio said...

Sí, una moda que se ha extendido por todos los rincones del planeta. Aquí también, lo que más pena me da es cuando las hacen en algunos de los edificios antiguos de piedra de mi ciudad. Es muy difícil de limpiar.

Carolin said...

Existe una mala costumbre y es que al parecer a la mayoría de la gente le gusta ver las cosas en mal estado, no se sienten bien teniendo las cosas como deben de ser.
La destrucción es parte de lo que nos hace fracasar día a día como humanidad.

OsitaJenni said...

Como se vera el metro con un par de esos?

Creo que eso de dañar, rayar, destruir, es como una costumbre...
Es como los gatos con los muebles...(si no le pones algo para rascarse claro)