Saturday, June 02, 2007

Invisibilidad

Ser ilegal es un estado complicado de explicar. Al ilegal a veces se le puede hablar, a veces se le puede tocar. Hay veces que no se le puede ni hablar ni tocar. El ilegal es mudo, inexistente cuando quieren o cuando un grupo quiere. Está pero no está. Se ve pero no se ve. Habla pero no habla. El hombre deja de ser hombre, la mujer deja de ser mujer. No tienen identificación de dónde son. El ilegal cae en un limbo, ya que no está en ningún sitio, no está allá y no está acá. Sus palabras no tienen voz, sus pasos no tienen huellas. Son pura magia, pura ilusión. Son un rayoncito al bonete de la existencia.

Ayer iba caminando por la calle cincuenta y tanto. Veo saliendo de un parqueo tremendo carrazo. Un BMW del año convertible. El señor blanco de cabeza descapotada, con pinta de millonario, con una mano en el volante seguramente se sentía más guapo y apuesto, mientras lentamente sin ver a los lados va presionando el pedal del acelerador. Sin fijarse bien atropelló a un mexicanito que venía en vía contraria montado en su bicicleta, venía sin nada en las manos, parece que había terminado de hacer algún delivery de comida.

El pobre chamaquito cayó al suelo con todo y bicicleta. El señor calvo, por unos segundos se quedó congelado detrás del volante, esperando ver algunas señales de vida de eso que chocó con su flamante auto. El chamaquito se levantó cojiando, se sacudió los pantalones, se frotó las rodillas y tomó su bicicleta la cual había quedado con los aros torcidos.

Yo y otro muchacho le gritamos al chamaco que se quedara quieto, para ver si podía llegar a algún arreglo con el hombre del BMW, a ver si le daban algo para que reparara la bici. El chamaquito no nos hizo caso, siguió caminando, llevando de manos su inservible bicicleta. Como si nada hubiese sucedido, como si no existiese, como si el golpe que recibió fue solo un toquecito de puerta. Se fue y no hizo caso. Su semblante transmitía miedo, ese miedo que da ganas de correr, desaparecer tornarse invisible.

Luego al final pensé, ummm, el pobre es ilegal. Hubiese sido un latino con papeles, y con ese golpe, se retuerce en la calle hasta que llegue la ambulancia, para luego ponerse a practicar su discurso en el juicio de la demanda.

El calvo no tuvo de otra que desmontarse silenciosamente, acercarse al frente y recoger del suelo un pedazo de plástico que el choque despegó de su carro. Nadie sabe lo que hubiese sucedido si el ilegal no tuviese el poder de la invisilidad.

12 comments:

Floralba said...

Qué triste. Real, pero triste.

marmota said...

Qué triste... me ha conmovido.

Mariale divagando said...

La cruda historia del indocumentado...

Carolin said...

Lo más triste es que sus derechos quedan perdidos en lo más hondo del precipicio, no hay nada que hacer ni que decir.
Es su cruda y amarga realidad...

Zumo de Vidrio said...

Eso dá pena mi estimado amigo bloguero,, pero es la triste realidad,,,si eso es allá, imagínate aquí que pase lo mismo con un Haitiano,, que crees que pasaría..?? Bueehhhh,,,!!

Te sigo,,
Z de V.

Rosannita said...

Diache qué triste!

dirat said...

what´s a sad story.
que penas da todo esto. a uno le da coraje, le da verguenza, le dan ganas de llorar, no se. Baa, no sé que comentarte.

Yalel said...

Hoy hemos aprendido que un ser humano sólo lo es si está en el lugar indicado, en el momento correcto. De lo contrario, quizá no lo sea.

Palmoba said...

A veces por eso me gusta tanto españa, por que aqui un ilegal...tambien es ilegal!! pero..tiene derecho a completa asistencia medica, a poner cuantas denuncia quiera, a abrir cuentas bancarias,a decir lo que le de la gana y ha bastantes cosas más,
aunque la malloria de ellos no lo saben y no lo hacen por miedo.

No tenemos tanto dinero para flotar aviones mandando personas a su país.
Me gusta que sigamos asi.

Baakanit said...

Floralba, la realidad tiene siempre su saborcito agridulce.

marmota, es una vida difícil esa.


Mariale divagando, así es.


Carolin, es muy cruda y amarga esa realidad, esperemos que mejore algún día esa situación.


Zumo de Vidrio, allá estamos peor.


Rosannita, yep.


dirat, da verguenza, como dijo zumo a nosotros también nos pasa en nuestra tierra.


Yalel, bienvenido, tal y como lo dices, depende de donde estemos.


Palmoba, me alegro que por allá el trato sea más humano. Aunque aquí también los ilegales tienen sus derechos, pero lo desconocen, y el miedo los hace alejarse de lo que sería justo para ellos.

ciao

JuniHH said...

Es una lastima lo que paso con ese chico. Me imagino la impotencia que debio sentir luego de marcharse, ademas de lo duro que debio ser para el lo que quizas fuera su medio de transporte mas que de diversion.

Triste situacion esa.

J. Úbeda said...

Tremendo