Hay muchos pordioseros que piden sin creatividad. Hay otros que tienen bastante y saben utilizarla. Este señor novidente que les presento aquí. Dijo mientras pasaba por mi frente que si le teníamos un millón que nos sobrase para que se lo dieramos a él. Yo me pregunté a mí mismo.
"Can you spare me a million? De verdad dijo eso?" Nadie hizo caso, y quizás permanecieron con las dudas que me persiguieron. El señor volvió a repetirlo: "Can you please spare me a million?"
Nadie entendió nuevamente y él entonces se vio obligado a explicar el chiste.
"Bueno les pido un millón, porque con esta inflación que tenemos, pronto un millón no será nada para ustedes." Lo peor de todo es que a la gente le cayó mal el chistecito, nadie sonrió ni se dignó a darle nada. Yo no acostumbro a darle nada a los pordioseros, comparto la teoría de Dostoyevsky:
"El que da al que pide en las calles, es aún más corrupto que él pordiosero".
"Can you spare me a million? De verdad dijo eso?" Nadie hizo caso, y quizás permanecieron con las dudas que me persiguieron. El señor volvió a repetirlo: "Can you please spare me a million?"
Nadie entendió nuevamente y él entonces se vio obligado a explicar el chiste.
"Bueno les pido un millón, porque con esta inflación que tenemos, pronto un millón no será nada para ustedes." Lo peor de todo es que a la gente le cayó mal el chistecito, nadie sonrió ni se dignó a darle nada. Yo no acostumbro a darle nada a los pordioseros, comparto la teoría de Dostoyevsky:
"El que da al que pide en las calles, es aún más corrupto que él pordiosero".
3 comments:
Diabo pero no taba tan malo el chiste... que gente mas agria!
Aquí somos bien agrios, especialmente después de un largo día de trabajo.
Yo tenía un pordiosero favorito. Era un tipo que andaba cantando canciones desafinadas de navidad en pleno agosto. Ese trabajaba en la línea IRT, de Lexington pa'rriba.
Post a Comment