Wednesday, April 11, 2007

Carcajadas Subterraneas



Bueno aquí estoy, escribiendo un poco ya que tenía tiempo sin hacerlo y me picaban las manos. Las cosas andan bien por estos lados, ayer gocé mucho al escuchar unas carcajadas subterraneas. Es increíble la gran variedad de locos que deambulan por el sistema de subways de New York, sus locuras son tan variadas, cada uno de ellos tiene su super poder. Por aquí les he hablado de locos cavernícolas, intelectuales, con pies de patos... etc etc Ahora les traigo a una asiática que desde que entró al tren me llamó la atención. Es la primera vez que veo a una desamparada de esa raza, los asiáticos tienen fama de ser bien unidos y ayudarse para no quedar así.
Ella entró con una sonrisa en la cara. Se sentó en un espacio amplio en medio de dos personas. Al poco rato se puso de pies y se sentó apretadita junto a un moreno. Yo me encontraba supuestamente leyendo, observándo cada uno de sus movimientos con el rabillo del ojo.
Volví a la lectura, de repente una gran carcajada me sacó de mi trance, miré hacia su asiento y noté que se reía sola mientras devoraba unos Doritos. Tenía un pelo bien lindo, largo lacio y negro. Su piel estaba curtida al igual que su ropa, sobre sus rodillas puso su abrigo porque sintió calor. Cada treinta segundos lanzaba una placentera carcajada y conversaba consigo misma.
Luego se puso de pies y se sentó en ángulo de 45 grados frente a mí. Ahí siguió comiéndose los doritos de la fundita roja que llevaba consigo. Cuando terminó los puso a un lado y comenzó a peinarse y a mirarse reflejada en el cristal de la puerta al otro extremo del vagón. Se veía satisfecha y complacida, se sentía bien bella y cada vez que se acariciaba el cabello y se miraba en su espejo se sentía la más guapa del lugar.
La sigo mirando detenidamente y veo que se saca del bolsillo unos cuantos billetes de un dolar, los empuña en su mano derecha, y con ambos brazos abiertos moviendo su cintura de un extremo al otro comienza a reirse a carcajadas y a mostrar con la palma de su mano abierta las papeletas estrujadas.
Después de unas cuantas carcajadas más le llegó su parada. Y nos dejó a todos con la duda... De qué se reía con tantas ganas? Su felicidad me hizo sentirme muy bien, como que me contagió... ja ja ja ja!

13 comments:

Víctor Manuel Ramos said...

Una pista: dicen que hay otro loco que anda por el subway, supuestamente leyendo, pero le toma fotos a todos los otros locos que encuentra.

Ja, ja, ja. ¿Has leído «El Lobo Estepario» de Hesse? Tu blog también es sólo para locos.

Maiky´s homme said...

jajaja gracias igual!!!

ESPERPENTO said...

Si que es raro encontrar a una asiatica en esa situacion, por lo menos fuera de su pais.
Me ha gustado el coment que te ha dejado Victor Manuel jajaja
¿ Quien sera ese loco del Subway ? jajaja
Y me pregunto ¿ no le habria robado la asiatica esos chelitos al moreno junto al que se sento y por eso estaba tan feliz ? como ves mi mente aun medio que funciona jajaja.
Besos y abrazos grandes para ti.
Naty.

AnaKarina said...

Yo creo ke ella estaba feliz por comer doritos... "Eat doritos on a subway it'll make you happy"... <-- ese sera el nuevo Moto de DORITOS! jeje =)

Hada Morena said...

¿Doritos con premio incluido?
La locura es contagiosa... bien que lo sé.

JajJajjJa ....

Junior Polanck said...

Entonces fuiste parte de la histeria colectiva?

Verdaderamente los trenes de NY no necesitan tener musica o una pantalla para entretener la gente.

Posiblemente tu seas un loco ante los ojos de otro "Newyorkino" al ver lo arriezgado eres al sacar la camara para tomar fotos de personas que no se sabe que reaccion puedan tener.

Se extrañaban los post y no sigas poniendote aceite en los zapatos!!!

Floralba said...

Que envidia

argys said...

Jejeje, yo tambien creo que ella le robo el dinero a alguien y que tomo parte de el para comprarse los doritos.:P

BB said...

jajajajaja me contagié también...

Xai said...

Que bueno que la risa es contagiosa!

Te cuento que anduve por Syracuse por unos dias y tuve un episodio de los tuyos... vi algo raro/gracioso y no pude evitar tomarle una foto con la camara del celular.

En una pared del aeropuerto de Syracuse, en el exterior del edificio, justo al lado de la entrada, habia un gran letero rojo que decía NO SMOKING, y justo debajo del letrero, un gran cenicero metalico lleno de colillas, y al lado una chica disfrutando placenteramente de su cigarrillo.

Desafortunadamente esa misma noche, en el aeropuerto de PR, me robaron el celular y perdi la foto, pero me quede con el recuerdo y la anectoda.

Bexox caribeños, que rico el calorcito de mi isla!

J. Úbeda said...

No hay nada tan saludable como la risa: por eso es tan contagiosa...

¡saludos!

Matritensis said...

¿Por qué será que el metro es el lugar habitual de toda la gente rara? ¿será por ser un lugar cerrado y destacan más? ¿los fabrica el metro? inquietante

Saludos desde fuera del metro

Baakanit said...

Víctor Manuel Ramos, aquí estamos todos metidos en la misma funda. Yo nunca he negado mi visado de loco.

Aun no leo ese libro de Hesse, a ver si pronto le llego.

Maiky´s homme, como que te contagiaste!

Saludos

ESPERPENTO, si naty, esa puede ser una posibilidad, le robó y nadie se dio cuenta.

El loco de la camara, quizas alguien algún dí me retrate y me pone en su blog.


AnaKarina, te has lanzado a mercadóloga ahora, jeje.
Lindo slogan.

Te cuidas.

Hada Morena, ustedes que me visitan no se salvan de las dudas de los cuerdos.

Junior Polanck, me tuve que unir.
Son puro entretenimiento, tu lo has dicho viejo polanck!

"Posiblemente tu seas un loco ante los ojos de otro "Newyorkino" al ver lo arriezgado eres al sacar la camara para tomar fotos de personas que no se sabe que reaccion puedan tener."

Eso es parte del riesgo que corro por complacerlo a ustedes.

"Se extrañaban los post y no sigas poniendote aceite en los zapatos!!!"

Ese aceitito me ayuda mucho.


Floralba, de los doritos?


argys, jaja esa teoria es valida.


BB, ya eso lo sabemos de antemano. ;)

Xai, me gustaría saber cómo exactamente te robaron el cell.

Curioso que ustedes ya se están poniendo a prestarle más atención a las cosas raras que pasan a su alrededor.


J. Úbeda, no tiene cura!

Matritensis, saludos y bienvenido, la respuesta está en el próximo post.