Thursday, December 28, 2006

Unas Patadas de Acero


Ayer, cuando regresaba a mi casa en el famoso tren 1 mientras leía unos relatos de Horacio Quiroga acerca de la muerte, las víboras, la selva, el cazador, el depredador... Un señor afro-americano, con una prótesis metálica que le servía de pierna derecha me pasó caminando por enfrente, colocó en el suelo una bolsa de papel y comenzó a pedirle a todo el mundo. El señor con su careta de pena recibió unos centavitos, (algo que lo había visto hacer antes) y se bajó en la 96, la misma parada en la cual me quedé yo a esperar el número 2.

Pues yo llevaba mis audífonos puestos(Metido en mi selva, concentrado en Quiroga, aislándome del mundo por unos cuantos minutos.) De repente oigo un griterío, me quitó los audífonos y voltéo a ver que pasa. Pues resulta que el señor discapacitado está discutiendo con un jovencito, también afroamericano de unos 17 o 18 años. Por unos cuantos segundos estuve perdido, no sabía la razón por la cual discutían, luego el señor de pata metálica le dice al jovencito:"
Yo sé que te estabas riendo de mi, hijo de puta!"

El chico muerto de risa responde que no, que se reía de otra cosa.
El señor se le para enfrente y le dice que no le tiene miedo y que no está bien que él se burle de su condición.
El chico le responde que tampoco le tiene miedo y mucho menos a una persona con una sola pata.
El señor quien ya se estaba marchando retrocedió y le llamó maleducado.
"Deberías pensar en ir a la univ y dejar de burlarte de tus mayores"
"El que debería ir a la univ eres tú, para que dejes de estar pidiendo" El señor enfurecido le muestra su puño izquierdo.
"Mira el anillo que tengo, ya yo me gradué de la universidad."
"Y qué haces pidiendo en los trenes?"Esas ultimas palabras le dolieron bastante al hombre, todo el mundo observaba el espectáculo.
"Y a ti hijo de tu maldita madre, que te importa que yo pida?"
"Me importa, porque tu pides para comprar luego crack!" Otra vez incómodo ante los ataques del chico el discapacitado le responde rabiosamente tirando al suelo la bolsa de papel con las monedas.
"Y cómo tu sabes que yo uso crack?"
"Porque tu vives en mi bloque hijo de tu maldita madre!" El señor se le acercó al chico esta vez se veía decidido a pelear, a darle unas patadas de acero. El señor le dijo alteradamente unas cuantas malaspalabras en línea, desde el otro lado de la plataforma del subway una señora le pidió al muchacho que dejara al hombre tranquilo.
"Déjalo que se vaya, no lo molestes, no le hagas caso, que por eso es que tiran a la gente a los rieles"

El chico calló, el hombre recogió su bolsa de palpel marrón y se marchó.

De todo este show, lo que más me sorprendió fue el contrataque del chico, inteligentemente le dio dónde más le dolía.

Luego me subí al tren dos y continué mi lectura, de pronto oigo una de las agarraderas metálicas sonar. Y ya creyendo que no vería nada más raro, veo que alguien le había lanzado un cassette de video a un muchacho alto que iba parado frente a la puerta. El título de la película dentro del cassette era "Una Acción Civilizada"(A Civil Act)
[Final Feliz]
Si hubieran visto lo contento que se puso el hombre que a los pocos minutos recogió el cassette después de preguntar si el cassette tenía dueño, la gente le dijo que era suyo.El hombre sonrió ya que iba a tener entretenimiento gratuito en su casa. Ojala que el video dentro de la cubierta no sea otra cosa.

Wednesday, December 20, 2006

Muéstrame Tu Foto


Recuerdo los tiempos en los que tenía tiempo de sobra y solía chatear bastante. Hace poco encontré un archivo de fotos, entre ellas una muy graciosa que guarde en mi computadora después que congelé la pantalla de mi computadora para así poder recorta una imagen de una chica con la cual hablaba. Ella tenía una cámara sobre su PC que no se veía muy bien, a su aposento le faltaba iluminación, entonces le pedí que me mostrara una foto para ver si me gustaba. Pues ella me dijo, esperate que vengo ahora. Luego regreso con una foto suya enmarcada en un cuadro. La pegó al lente de la cámara por un rato, mientras agarraba el retrato aproveché y congelé la imagen. Yo me estaba explotando de la risa.
Ahí tienen la solución, cuando no tengan fotos y la cámara no transmita una buena imagen, muestre un retrato suyo borroso también.


Monday, December 04, 2006

Frío Automático



Las temperaturas en la ciudad ya comenzaron a descender drásticamente, pobre de aquel que no tenga una buena calefacción. Se acabaron definitivamente las minifaldas y los abriguitos finos.

El frío automático ha llegado para sacarnos las flemas que llevamos escondidas. A mí aunque suene un poco raro me gusta el frío, especialmente me gusta la forma en la que acaricia mis mejillas y me las pones coloradas, como que se convierte en un dolorcito placentero. Masoquismo tal vez, quizás demasiado amante de las teoría de pain is pleasure de Dostoeyevsky. Además de que los abrazos son más ricos, porque más que una muestra de cariño, nos sirven para calentarnos un poco. Aunque tengo que admitir, que el frío constante, yo haciendo una fila, o parado esperando un bus no me agrada mucho, el frío pasajero, ese que me azota cuando camino rápido de un lugar a otro me va bien.

Pero qué les pasa a aquellos que no tienen quien los abrace, que arrastran su apartamento dentro de un carrito de lavandería? No me gustaría imaginarme en una situación así. Hace unos días, cuando iba a tomar el tren número dos hacia el Bronx, me sorprendí al ver que alguien se había acomodado dentro de un cajero automático. Cuando miré bien, noté que era una señora de unos sesenta años, ella llevaba puesto unos espejuelos, los cuales le daban una apariencia maternal. La convirtieron por unos segundos en mi abuela, en mi madre, en mi tía.

En el tiempo que llevo habitando New York he visto muchos desamparados, quienes buscan calor bajo los puentes, en el subterráneo, bajo los carros, pero nunca los había visto dentro de un cajero automático, nunca con esa cara tan maternal, tan humana. Es increíble la historia que puede encapsular una cara así, cómo habrá llegado a esa situación? La habrán desalojado? Quedó viuda? está loca? no tiene quien ladre por ella? Los espejuelos me harían pensar que alguna vez le gustó leer, o tejer. Me la imagino yendo al oculista y leyendo el panel de letras de todos tamaños. A lo mejor no está loca, a lo mejor el loco raro soy yo, quien últimamente se la ha pasado tomándole fotos a los desamparados. A ella la desperté con el flash exagerado de mi cámara, a quién despertará el frío automático esta madrugada?

Saturday, December 02, 2006

Investigación




Ya estaba un poco tristón hacía mucho que no encontraba nada raro o gracioso que postear. Ultimamente lo único funny que vi fue el ciego del cual les hablé unos veinte posts atrás. En resumen, el ciego con bastón que pide dinero, sólo choca con mujeres a las cuales soba un poco, se pasa de un vagón a otro con una agilidad del carajo(cada vez que la gente en el tren lo ve pasarse de un vagón a otro se explotan de la risa. Y los que le dieron dinero se sienten engañados.)

Bueno pues ayer mientras me dirigía a un escuentro social donde sólo se baila salsa y cha cha, me encontré o me encontró a mí este individuo amistoso, que desde que vio que saqué mi cámara se puso a hacer la señal de la victoria con sus dedos.(Vencedor de? O vencido por?) A su lado se puede ver una vidriera de una tienda cara de la séptima avenida. El pobre, mientras otros quieren regalos caros, este sólo quiere comer y hacer una investicación sobre el uso de la cerveza. Desde que leí su mensaje, me entró una risa y sentí que debí tomarle una foto y compartirla con ustedes. Me gustó mucho su actitud de sonreir y mostrarse alegre para la fotografía. Como vieron antes en mi otra foto, la que les tomé a esos jóvenes que también pedían humorísticamente, con un cartón en una calle de Nueva York, estos jóvenes tenían una cara de "Yo pido y no me importas." Este hombre barbudo y peludo estaba logrando su proposito, pedir, hacer sentir bien a quien le da dinero y sacar al menos una sonrisa. Quién sabe si los muchachos antes mencionados dentro de treinta años estarán sonriendo, luciendo como que no le cabe una onza más de droga o alcohol y haciendo de las navidades una mejor época para dar y recibir. Mientras unos pedimos regalos caros, perfumes, mp3 players y otras cuantas porquerías, en esta época de dar más que lo que se recibe, de comprar más que ahorrar, este hombre espera el cortante invierno, pidiendo con su vasito, con hambre y con ganas de beber para así olvidar quien sabe qué o quién!