Friday, September 29, 2006

Una Linda Coincidencia




Ayer después de salir de la universidad, decidí cambiar de ruta y tomar un tren diferente para llegar a casa. Mientras esperaba a unos cuantos metros de mi se encontraba un señor de piel oscura y pelo alborotado, sonriente, con unos palitos en las manos y su batería enfrente. Yo a ese hombre lo había visto antes, no toca fuera de lo común, toca y canta bien. La mayoría de veces canta canciones de Bob Marley. El individuo siempre está alegre.

De repente, una señora latina de unos cincuenta años se le acerca y le dice en inglés:

"Fulanito me soñé contigo." A mi que lo curioso no se me quita ni con agua caliente, cuando escuché eso, me voltié y comencé a verlos interactuar, sin que ellos se dieran cuenta que yo les estaba prestando atención.

"Pues sí me soñé contigo, tú y yo sobre una tarima, tú tocando la batería y yo cantando. A nuestros pies había un mar de gente, todo el mundo aplaudiendo y alabando mi voz y tu habilidad con los palitos. Todo el mundo nos tomaba fotos y nosotros nos moríamos de la alegría. Ese sueño significó mucho para mí, por que yo te aprecio tú sabes que sí. Dios te ha dado muchísimo talento y yo sé que tu vas a llegar muy lejos. Y cuando estés en la cima no te olvides que tu triunfo apareció en mi cabeza mientras dormía." Yo en ese momento aproveché y saqué mi cámara(Pensando en ustedes como siempre) Sabiendo que sería bonito contarles esta bella historia. Le quité el flash a mi cámara para que ellos no se dieran cuenta de lo que hacía, e inmediatamente les tomé la foto, este hombre de cuarenta y pico de años, con sus palitos en manos empieza a dirigirme la palabra, por el ruido de un tren que llegó no pude escuchar lo que me decía, entonces me le acerqué, para ver lo que quería decirme. El comenzó a hablarle a la señora para que yo escuchara.

"Mira como el destino nos ha atrapado en la cámara de este buen muchacho, que linda coincidencia esta de ver como este muchacho nos toma esta foto en el momento en que tú me contabas tu sueño." Me miró fijamente y me dijo:

"Ella soñó que estabamos juntos en tarima, cantandole a un mar de gente que nos aplaudía y nos tiraba un montón de fotos, y zas, apareciste tú con tu cámara y con la orden de Dios de tomarnos una foto." Yo me sentí contento, al ver lo felices que ambos se pusieron. El señor agregó:

"Joven, usted me podría hacer el favor de hacerme llegar dos copias de esa foto, para así yo darle una a mi amiga. Ella siempre me viene a saludar, a mi siempre me toman fotos, pero nunca nadie me había tomado una junto a ella. Yo siempre toco aquí lunes miercoles y jueves." Yo decidí tomarle otra desde más cerca, ambos sonrieron y se despidieron de mí cuando llegó mi tren.

Saturday, September 23, 2006

Clases de Actuación





A esta señora con rasgos de europea del oriente, cada cierto tiempo, la veo en uno de los pasillos del Penn Station, cuando salgo del trabajo y voy para mi casa a eso de las cinco la veo ahí tirada, con una cara que a mí especialmente no me provoca lástima, sino admiración, no sé porque ese es el sentimiento que consigo tener, es que la forma en que se posiciona, sus gestos tristes, su estoica inmovilidad me parecen demasiados perfectos, como si todo lo estuviese fríamente calculado.
A veces me la imagino en una película haciendo de viuda o de madre que a perdido a un hijo. Su cara no me causa pena, cuando la veo me digo wow, tantos actores y actrices malos que andan por ahí haciendo películas, ellos deberían darse un paseíto por aquí y ver como es que se hace. De vez en cuando veo que en su vaso de Starbucks le echan papeletas de un dólar, y ella rápidamente sin dar las gracias la toma del vaso y se las mete en el bolsillo, para que su vaso siempre esté vacío, así como está su estómago hambriento, según dice su cartelón arrugado y casi borrado. En ese cartón de algunas veinte líneas que pocos se han dignado a leer completamente se pueden encontrar algunas faltas ortográficas, quizás para conmover mucho más al transeunte educado quien podría pensar: O esta pobre inmigrante apenas habla inglés. Una vez vi a alguien ofreciéndole comida, y ella con una cara totalmente diferente y viva la rechazó rotundamente. El hambre que pregona no es esa que se siente en el estómago, es esa hambre de convencer, engañar, ocultar, pretender, actuar.
Para que no pienses que últimamente ando tomándole fotos a los desamparados, ahí les dejo una fotito de una Harley Pink, yo nunca la había visto de ese color, me hubiese gustado mucho ver a la hembrota(me imagino!) que la conducía.

Saturday, September 16, 2006

Triste Humor


Es triste ver como la vida atropella a muchos jóvenes de esta ciudad quienes aun poseyendo todas sus extremidades y juventud se dedican a pedir en las aceras de New York y otras partes del mundo. Muchos piden con poca creatividad, otros lo hacen tan bien que causan una pena inmediata, sus caras, sus vestimentas, sus actitudes son todas convincentes. Qué harán con el dinero? bueno, eso sigue siendo un enigma, la mayoría de ellos alimenta su vicio.
Esta tarde cuando caminaba en broadway, cerca de la calle setenta y dos, me encontré a estos tres individuos, inmediatamente leí su cartón sonreí, me pareció increíble ver que apesar de su triste situación, al menos querían reirse de su desdicha y hacer reir a los transeuntes.
En el cartón nos pregunta que si tenemos cambio, luego dibujan en unos circulitos las distintas denominaciones de las monedas y al final, como punch line escriben: Aceptamos tarjetas de crédito.
Después de haberles pasado por el frente, decidí sacar mi cámara de mi backpack y tomarles una foto, les pregunté que si podía y después de quedarse callados por unos cuantos minutos el de la barba me dijo: "Está bien, puedes hacerlo, por ... por un dolar." Les tomé la foto, en las cuales todos quedaron indiferentes, no sonrieron( no tenían razón para hacerlo). Yo después de haberlos retratado me pregunté como habría sido mi reacción si alguien quisiera fotografear mi desdicha... Triste humor, la vida y su sabor agridulce.


Thursday, September 07, 2006

La Agarradera


Hoy yo pensaba salir sin mi cámara, mi backpack estaba repleta de libros, pesaba más que un muerto, yo para hacer espacio pensé dejarla sobre la mesa, y luego me dije a mi mismo: "Y si pasa algo raro hoy?" Ese presentimiento me hizo sacarla de su estuche y meterla en una esquinita de la mochila.

Pues esta mañana cuando salí de una de mis clases, decidí entrar al baño a "empolvarme" la nariz como dicen las chicas, y cuando ya casi me voy y me estoy lavando la cara, miro el espejo el cual tenía el reflejo de este toilet con agarradera.

Nunca en mi vida había visto algo así, para que servirán esos agarres? Serán especialmente para la gente que hace mucha fuerza cuando se sienta? o quizás para que los niños o los enanos no sean tragados por este animal de boca grande.

Si ustedes saben para que sirven esas agarraderas o si quieren otorgarle algún uso, están libres de hacerlo, yo me quedaré aquí esperando sus respuestas, y pensando en el genio que se inventó eso!

Bonus

Después de haberme pasado doce horas en el campus universitario ya era tiempo de regresar a casa, cuando atravieso broadway para tomar el tren número uno, noto que en la esquina había un carro de civil, con dos policías uniformados dentro. Veo que el conductor está buscando algo en la laptop de su coche, : Me pregunté a mí mismo:

"A quién estarán estos individuos investigando?"

Cuando le pasé por detrás a su vehículo me di cuenta que el conductor estaba muy entretenido jugando solitario. Me dieron unas ganas de sacar mi cámara y tomarles unas fotos... pero pensé que desde que vieran el flash se iban a dar cuenta, y me iban a perseguir, lo pensé dos veces, y decidí que estaba muy cansado, hambriento, y pesado(gracias a la mochila) como para estar corriendo.

Espero que al menos disfruten la anécdota, no creo que serviría de mucho, preso apaleado y sin internet!

Y ustedes han visto algo raro?

Wednesday, September 06, 2006

Viajecito en Skateboard

Nunca aprendí a montar skateboard, ni rollerblades, como que las rueditas cuando yo me subía en ellos corrían más de la cuenta. Pero bueno, eso no es raro, me gustan más los deportes físicos, la chocadera de hombros, los empujones... Eso también es otro tema.

Hoy cuando salí del edificio de mi trabajo, del mismo lugar salió un gringuito cuarentón, con canas, llevaba puesta una camisa azul, una corbatita bien nice, zapatitos negros y unos pantalones finos de vestir. En su espalda el señor lleva una mochila, seguramente llena de utensilios de oficina, documentos, lapiceros, buenos ustedes sabrán...

El hombre llevaba debajo de su axila izquierda un skateboard, inmediatamente me pasó, miró su reloj, con una cara de persona que está a punto de perder el tren, o un appointment importante, tiró su plancha al piso, atravesó la muy transitada calle 33 y en menos de un minuto con una agilidad increíble se había desvanecido.

Ahora esta es mi pregunta... que se trae este señor? A su edad... todavía montando skateboard. A quien querrá impresionar? Es muy normal ver personas de edades avanzadas patinando en central park con un poquito de música de los setentas o solitarios por las calles en donde transitan los coches tirados por caballos, pero un señor en skateboard nunca lo había visto. Será la envidia, la que me hace escribir acerca de alguien que puede realmente patinar. . . En mi vida sólo he podido patinar de rodillas, cuando el piso de mi casa estaba mojado y con lavasa.